En el Alto Tribunal en Londres, una persona que fue degrada de puesto por haber comentado su oposición al matrimonio religioso entre personas del mismo sexo, ganó su caso a su patrón, un fideicomiso de vivienda.
Se trata de Adrian Smith quien en febrero de 2011 vinculó un artículo de la BBC sobre los matrimonios de personas del mismo sexo en la iglesia anglicana con el comentario de “demasiada igualdad” en su perfil de Facebook.
El comentario fue visto por dos compañeros de trabajo y uno de ellos le pidió que explicara su punto de vista. Adrian Smith explicó que si el gobierno quería aprobar el matrimonio civil entre personas del mismo sexo que estaba en todo su derecho de hacerlo, pero que no consideraba que impusiera la norma desde el punto de vista religioso porque contrariaba a las personas que creían en las palabras de la Biblia de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.
Adrian Smith, quien en ese momento tenía un puesto de gerencia, fue degradado y su salario recortado en un 40 por ciento bajo el argumento del patrón de que había roto el código de conducta de la empresa que dispone que no se pueden expresar puntos de vista políticos o religiosos que puedan causar malestar entre los empleados y compañeros de trabajo.
Este hombre demandó a la empresa, Trattford Housing Trust, por incumplimiento de contrato por haberlo degradado de su posición. Basó su demanda en el hecho de que su perfil de Facebook era cerrado y que el comentario no lo hizo en horas de trabajo ni desde el lugar de trabajo.
El juez estuvo de acuerdo con Smith en el incumplimiento de contrato porque coincidió en que la conducta por la cual fue removido de su puesto no era motivo de sanción disciplinaria y adjudicó una compensación por menos de 100 libras.
El juez explicó que la adjudicación tan baja obedecía a que Adrian Smith había demandado por incumplimiento de contrato y no cabía una compensación más alta como hubiera ocurrido si hubiera demandado por despido injustificado ante un tribunal laboral.
Pese a la adjudicación de una compensación más bien simbólica, Adrian Smith declaró que se encontraba muy satisfecho por el resultado de su demanda pues con ella se ratificaba que existía libertad de expresión en la Gran Bretaña y aprovechó para hacer una declaración política sobre el matrimonio religioso entre personas del mismo sexo.
Por su parte, un ejecutivo de la empresa ofreció disculpas a Adrian Smith y declaró que en su momento habían pensado que la sanción era acorde con la falta. Felizmente para ellos la mala apreciación de la conducta no les costo varios cientos de miles de libras esterlinas como hubiera sucedido si el abogado de Smith lo hubiera aconsejado de optar por la vía laboral.
Más información Guardian
www.miabogadoenlinea.net

