El jueves pasado se emitió un comunicado de las Salas especiales para Camboya sobre la incondicional liberación de quien era conocida como la primera dama del Jemer Rojo, Ieng Thririth, quien fungiera como ministra de asuntos sociales durante el régimen de la Kampuchea Democrática.

 

La orden se basó en el diagnóstico médico que establece que esta mujer sufre una enfermedad degenerativa, posiblemente Alzheimer que le impide comparecer en juicio, lo que significa que su liberación obedece a razones médicas y no a una conclusión sobre su inocencia o culpabilidad de los delitos que se le imputan.

 

Ieng Thirith, de 80 años de edad, es acusada de genocidio y otros crímenes contra la humanidad cometidos durante el régimen del Jemer Rojo en Camboya. Su esposo, Ieng Sary, también está sujeto a proceso por los mismos delitos juntos con otros dos altos funcionarios de la época.

 

La decisión de la Sala fue apoyada por la fiscalía, quienes, sin embargo, solicitaron que la liberación no fuera incondicional y que por la seguridad de los juicios que se siguen y el proceso de paz y reconciliación en Camboya se impusieran ciertos límites a la libertad de Ieng Thirith.

 

La petición la hicieron basados en el improbable supuesto de que de recobrar su salud, esta mujer pudiera ser sujeta a proceso nuevamente en el futuro.

 

De esta manera pidieron que se le retire el pasaporte e identificación para evitar que pueda huir de la jurisdicción de la corte, que se presente semanalmente ante la Sala, que no contacte a ningún testigo de los juicios que se siguen en las Salas y que se someta a una revisión médica cada seis meses.

 

Esta solicitud está siendo revisada para fijar las condiciones de la libertad de esta mujer.

 

El Jemer Rojo, conocido en francés como Khemer Rouge, es la organización guerrillera que tomó el poder en Camboya en abril de 1975 tras la Guerra de Vietnam y fundó un régimen totalitario con inspiración maoísta, conocido como Kampuchea Democrática, durante el cual se calcula que fallecieron 3 millones de personas en lo que se conoce como el genocidio camboyano. Este gobierno fue depuesto en 1979 con el inicio de una guerra civil que terminó hasta 1988 cuando el Jemer Rojo fue política y militarmente desarticulado.

 

Para juzgar esta parte de la historia, el gobierno de Camboya solicitó asistencia a la ONU para establecer tribunales especiales para estos delitos y en el 2003, tras llegar a un acuerdo con la ONU en el que se definía la participación internacional, se crearon en ese país las Salas Especiales de los Tribunales de Camboya para Perseguir los Crímenes Cometidos Durante el Período de la Kampuchea Democrática.

 

Hasta el momento solo ha condenado a un alto funcionario de la época, Kaing Guek Eav, alias Duch, y quien fuera ex comandante del centro de tortura del Jemer Rojo y quien fue sentenciado a 35 años de prisión.

 

Las Salas Especiales han enfrentado serios problemas para seguir con los juicios de Ieng Sary, esposo de Ieng Thirith, Nuon Chea y Khieu Samphan, por falta de cooperación del gobierno de Camboya lo que propiciado la renuncia de dos jueces en el último año.

 

 

Más información ONU

 

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