La Asociación Americana de Psiquiatría está revisando la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de desórdenes Mentales, DSM, por sus siglas en inglés, y en el que se están redefiniendo los criterios que deben cumplirse para diagnosticar una enfermedad o desorden mental.

 

Se trata de una tarea que ha generado muchas críticas pues por un lado elimina ciertos desórdenes, como la reducción del espectro autista lo que dejaría fuera de la definición de desorden mental al Síndrome de Asperger, y por el otro incluye como enfermedades situaciones que muchos psiquiatras califican como normales en la vida de las personas, como el duelo por la muerte de un ser querido.

 

Un tema muy interesante que no solo impacta en el ámbito médico sino sobre todo en legal puesto que estos criterios del DSM son los que siguen las aseguradoras para determinar cuando una enfermedad o trastorno psiquiátrico queda cubierto por la póliza y por tanto el tratamiento que incluye no solo los medicamentos sino también las terapias. Las aseguradoras en México también se guían por este manual.

 

En los Estados Unidos el asunto reviste un aspecto más pues si se determina en esta edición del DSM que, por ejemplo, el Síndrome de Asperger no es una enfermedad mental, los seguros ya no cubrirán la asistencia de estas personas a los centros educativos especiales.

 

Por otro lado, los criterios de depresión se podrían ver ampliados hasta incluir el período de duelo de una persona por el fallecimiento de un ser querido; se incluiría el síndrome de psicosis atenuada, síntomas que sufren muchos adolescentes pero que no se desarrollan como esquizofrenia; un nuevo trastorno de alimentación llamado en inglés binge eating y que se refiere al aumento en la ingesta de calorías usualmente consumidas por una persona; y, el síndrome disfórico premenstrual.

 

Para algunos psiquiatras la ampliación de estos criterios solo implica medicar a más personas por situaciones que no son enfermedades sino parte de la vida y catalogarlas como enfermos mentales cuando no lo son, pero para los miembros de la Asociación Americana de Psiquiatría se trata de establecer los criterios para que cuando una persona necesite la atención médica, el seguro pueda cubrir el costo del tratamiento.

 

Se espera que esta edición quede lista en diciembre de este año y por lo que se aprecia hasta ahora es probable que la lista de medicamentos y tratamientos cubiertos por los seguros de gastos médicos se vean ampliados, así como la cantidad de personas bajo los efectos de una medicación.

 

 

Más información The New York Times

 

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