El juicio que analiza la procedencia de la causa contra el soldado Bradley Manning, acusado de haber filtrado miles de documentos de la defensa de los Estados Unidos a Wikileaks, está por concluir y todo parece indicar que se procederá en un juicio militar contra el soldado por los 22 cargos que se han fincado en su contra.

 

El coronel Paul Almanza, funcionario del departamento de justicia, condujo la investigación en este juicio previo, semejante a un juicio de garantías, en el que concluyó que existen elementos suficientes para juzgar al soldado Manning por los veintidós cargos que se le imputan ante una corte marcial general.

 

La última palabra, sin embargo, la tendrá el coronel Carl Coffman de la corte marcial y de aceptar la recomendación de Almanza el juicio ante la corte militar podría iniciar en tres o cuatro meses.

 

Bradley Manning fue detenido en mayo de 2010 acusado de haber filtrado información clasificada a Wikileaks, entre ellos un video en donde un helicóptero de las fuerzas armadas de Estados Unidos dispara en contra de un grupo de civiles en Irak matando incluso a dos periodistas.

 

La defensa del soldado Manning ha estado en manos del abogado David Coombs, quien el año pasado denunció las condiciones bajo las que el soldado estuvo detenido en aislamiento total, lo que llamó la atención de la ONU por lo que se refiere a la tortura. El relator especial de la ONU, Juan Méndez, solicitó visitar al soldado para conocer de primera mano su situación, pero la visita fue negada inicialmente y condicionada posteriormente.

 

Durante el juicio previo que está finalizando, el abogado Coombs pidió al coronel Almanza que se excusara del caso por conflicto de intereses pues el departamento de justicia, órgano al que está adscrito, está buscando por su parte fincar cargos en contra del fundador de Wikileaks, Julian Assange, quien está recurriendo la extradición del Reino Unido hacia Suecia, donde fue acusado de abuso sexual.

 

Ante la inminencia del juicio militar, el abogado Coombs reveló a los medios que ya tiene preparada una fuerte defensa del soldado Manning en la que expondrá que los documentos revelados no causaron daños mayores, que hubo negligencia por parte de los superiores del soldado y una brecha de seguridad en la base de operaciones ubicada a las afueras de Bagdad, Irak, donde Manning trabajaba como analista de inteligencia y expondrá la incompetencia del ejército.

 

Sin embargo, la administración Obama y el departamento de defensa han dejado en claro que la filtración de información no será tolerada y que en este caso buscarán una dura sentencia para sentar un precedente.

 

A Bardley Manning, como ya se mencionó, se le acusa de veintidós delitos entre los que se cuentan auxiliar al enemigo, filtrar información de inteligencia al enemigo vía Internet, robo de archivos, fraude informático y violación de información militar de seguridad. De ser encontrado culpable podría pasar el resto de su vida en una prisión militar.

 

 

Más información Guardian

 

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