En una decisión que se considera histórica, las dieciséis naciones que reconocen a la reina Isabel II como jefe de estado y que forman parte del Commonwealth británico, aprobaron un cambio en las leyes de sucesión para la igualdad de género en la ascensión al trono británico.

 

Con la aprobación de este cambio, si los actuales duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, mejor conocida como Kate Middleton, tienen como hijo primogénito a una niña, ella tendría el derecho al trono pese a que después la pareja procreara hijos varones. Actualmente el derecho al trono corresponde al primer hijo varón y solo a falta de éste puede ascender al trono una mujer, caso de la actual reina Isabel II que solo tiene una hermana menor, la princesa Margarita.

 

Con las reformas adoptadas también se elimina la prohibición de que el sucesor al trono contraiga matrimonio con una persona de la religión católica, producto esta prohibición del cisma de la iglesia católica en Gran Bretaña ocurrida bajo el gobierno del rey Enrique VIII.

 

La reforma a las leyes de sucesión fue aceptada de manera unánime por las dieciséis naciones del Commonwealth británico que reconocen como su jefe de estado al monarca británico y que tienen derecho de voto sobre lo que implica a la monarquía. Estas naciones son la Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Jamaica, Antigua y Barbuda, Belice, Papua Nueva Guinea, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Tuvalu, Barbados, Grenada, Islas Solomon, Santa Lucía y Bahamas.

 

La decisión se tomó en la Reunión de los Jefes de Gobierno del Commonwealth, que se verifica cada dos años, y a la que también asisten las demás naciones que formaron parte de la mancomunidad de naciones británica, agrupando a un total de 54 naciones.

 

Para que estas reformas sean efectivas se deberán modificar leyes que están vigentes hace más de 300 años, particularmente el Acta de Establecimiento o Ley de Instauración (Act of Settlement) de 1701 que garantiza la sucesión de la corona a los miembros de la familia protestante de la Casa de Hannover, ligada a los Estuardo y que entró en vigor cuando Ana Estuardo murió sin descendencia.

 

También deberá ser reformada la Carta de Derechos de 1689 y la Ley de Matrimonios Reales de 1772 en la que se eliminará el requisito legal de que todos los descendientes del rey Jorge II obtengan aprobación real para sus matrimonios, requisito que se limitará a algunos miembros de la familia.

 

De acuerdo con el primer ministro británico David Cameron, estas leyes serán revisadas en el parlamento el próximo período de sesiones y será, por cuestiones históricas, la Gran Bretaña quien inicie con las modificaciones.

 

El anuncio considerado como histórico por la gran mayoría por los frustrados intentos previos de reforma de estas leyes, no satisfizo a todos sin embargo.

 

Por ejemplo, para el primer ministro de Escocia, Alex Salmond, no se logra una igualdad pues aún está prohibido que un católico ascienda al trono, lo cual tiene cierta lógica en vista de que el jefe de la iglesia anglicana es el monarca británico.

 

Y los grupos políticos más liberales que están en contra de la monarquía, declararon al respecto que pretender que estos cambios son sobre la igualdad es una falsedad porque la monarquía en si es discriminatoria de cualquier hombre, mujer o niño que no forme parte de la familia Windsor.

 

Las nuevas reglas sucesorias se aplicarán a los hijos de Guillermo y Kate, y es que fue gracias a este reciente matrimonio que el tema se puso nuevamente sobre la mesa y que finalmente, después de once intentos recientes, fueron aprobados.

 

 

Más información BBC

 

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