Después de que en octubre pasado se condenara a cinco años de prisión al ex presidente de Costa Rica, Rafael Ángel Calderón Fournier por peculado, el pasado 20 de abril inició en ese país el juicio en contra de otro ex presidente por haber recibido dinero como soborno para entregar un contrato a una empresa francesa.
Se trata esta vez de Miguel Ángel Rodríguez, quien fue presidente de Costa Rica de 1998 al 2002 y quien en el 2004 fue nombrado Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), cargo que desempeñó durante un mes porque al destaparse el escándalo presentó su renuncia al organismo internacional.
Las acusaciones se derivan del otorgamiento de un contrato por 400 mil líneas telefónicas para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a la empresa francesa Alcaltel, de donde, según el ministerio público, se entregaron más de $14 millones de dólares como sobornos disfrazados de consultoría a 9 ex funcionarios, entre quienes figura el ex presidente Rodríguez.
El principal testigo del ministerio público es un ex diputado y ex funcionario del ICE, José Antonio Lobo, amigo de Rodríguez, quien declara que él fue le medio de comunicación entre la empresa francesa y el presidente para entregarle $2.4 millones de dólares por el contrato, de los cuales, según dicho de Lobo, el 60% se entregó a Rodríguez y el otro 40% fue para él.
La causa procesal contra Lobo fue suspendida en junio del 2007 y durante el primer día del juicio trascendió que firmó un acuerdo con la fiscalía para actuar como “testigo de la corona”, es decir, como testigo clave, en contra de Rodríguez y de otros indiciados. Según este acuerdo, que generó mucha polémica, Lobo se comprometió a regresar al estado $1.5 millones de dólares, parte de lo que recibió como soborno. Trascendió durante el juicio que Lobo endosó a favor del Estado un certificado de depósito a plazo por $1,4 millones, así como $92.611 en cupones de intereses, además de haber entregado dos vehículos, un Mercedes Benz 1998 y un Volkswagen Golf 2000. Copia de este documento se entregó a la defensa para su estudio.
Miguel Ángel Rodríguez fue acusado en el 2004 y estuvo detenido seis meses. El proceso estaba previsto para iniciar el pasado 14 de abril, pero se suspendió debido a problemas médicos de uno de los indiciados.
Debido a la demora del proceso, Rodríguez reclama violaciones a sus derechos procesales, aunque declaró recientemente que espera un juicio justo.
Expertos en la materia han señalado que se trata de un juicio muy complicado, pero que debido a la trascendencia del mismo el riesgo que corre es que se transforme en un juicio mediático si el tribunal no tiene cuidado durante el proceso.
Fuente BBC Mundo y Nación.com
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