Un juez del tribunal Superior de Londres falló a favor de una agencia católica de adopciones a fin de que siga sus operaciones sin tomar en consideración la legislación sobre adopción de parejas homosexuales.

La organización, llamada Catholic Care, ha operado en territorio inglés por más de 100 años y está adscrita a la Diócesis de Leeds. Recurrió las regulaciones sobre orientación sexual que exige a las agencias tomar en igual consideración a parejas heterosexuales como homosexuales para adoptar menores.

La ley que permite la adopción por parte de parejas homosexuales fue aprobada en el 2007 y en ella se concedió un período de gracia de 21 meses para que organizaciones religiosas, particularmente las católicas, ajustaran sus normas y procedimientos a la nueva normativa.

Bajo la nueva normativa, algunas agencias católicas se separaron definitivamente de la iglesia a fin de poder adaptar sus procedimientos, pero otras optaron por cancelar sus operaciones definitivamente.

Catholic Care recurrió la legislación argumentando que en la ley de equidad en cuanto a la orientación sexual, cabía una excepción basada en el beneficio público, traducido específicamente en el bienestar de los niños.

Al conceder el juez la razón a la agencia católica, la Comisión de Beneficencia británica, encargada de la aplicación de las regulaciones, queda obligada a revisar la normativa a fin de permitir que organizaciones religiosas sigan prestando sus servicios como lo han hecho tradicionalmente, esto es, sin tomar en consideración a parejas homosexuales, respectando las creencias religiosas, ya que se trata de organizaciones que buscan el beneficio de los niños, de las familias y de la sociedad.

Los católicos consideran asimismo que con este fallo se regula mejor la cooperación entre organizaciones religiosas y autoridades en la búsqueda de un fin de bienestar social.

La comunidad homosexual, por su parte, considera que este fallo es un retroceso para garantizar la igualdad de derechos, y opinan que mientras existan organizaciones religiosas que obtengan recursos públicos, éstas deben garantizar la aplicación de la ley de equidad sin negar derechos a los homosexuales.

El Obispo de Leeds aclaró que mediante la impugnación de la legislación no pretenden crear una agenda en contra de los derechos de los homosexuales porque respetan la dignidad de toda persona humana.

En el fallo también se ordena a la Comisión de Beneficencia a pagar los gastos legales de Catholic Care, cifra que pudiera rebasar $100,000 dólares.

Fuente Times on Line

 

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