En Irlanda e Inglaterra más de cien personas son hospitalizadas a la semana víctimas de la agresión de algún perro y frente a esta alta tasa de incidentes los legisladores se han planteado la implementación de diversas soluciones.

Una de estas ideas planteadas fue el obligar a todos los dueños de perros el adquirir un seguro obligatorio con el que indemnizar a las víctimas de los ataques que sus animales llegaren a cometer. Sin embargo esta propuesta fue desechada el lunes pasado.

En un golpe político al partido laboralista, la propuesta se rechazó por dos razones, la primera la falta de equidad entre los dueños de perros puesto que la mayoría de ellos son dueños cuidadosos y respetuosos de los animales mientras que los que los maltratan o utilizan como armas son los menos, pero por ellos tendrían que pagar todos.

La segunda razón es por la dificultad que supone obligar a los propietarios de animales a asegurarse por los posibles daños que pudieran cometer. Y a este respecto las aseguradoras comentaron que por regla general, quienes incumplen la ley, como en este caso, utilizando a sus perros como armas o maltratándolos, también incumplen con la obligación de buscar un seguro. Además, señalaron que en la actualidad no existe un producto específico para cubrir este tipo de seguro.

En la Gran Bretaña ya existe una ley, expedida en 1991, en la que se prohíbe la propiedad de cuatro razas de perros como mascotas. Se trata del pit bull terrier, el dogo argentino, el tosa japonés y el fila brasileño, razas que se consideran muy agresivas.

Los ataques de mascotas agresivas han llegado a costar la vida o la integridad física de muchas personas con lo que se pone en riesgo a la sociedad por lo que no se trata de un asunto menor.

En Estados Unidos, por ejemplo, en febrero del año pasado, se presentó un terrible ataque de un chimpancé a una mujer a la que desfiguró completamente, arrancándole asimismo ambas manos. Frente a la agresión del animal, un oficial de policía terminó matándolo a fin de poder salvar la vida de esta mujer de 55 años que tras el ataque perdió los párpados, los labios, la nariz y que debido a una infección en los ojos los médicos tuvieron que removerlos por lo que también quedó ciega.

La familia de esta víctima, llamada Charla Nash, demandó a la dueña del chimpancé $50 millones de dólares como pago por compensación por los daños ocasionados. En noviembre del 2009, la demandada fue absuelta porque no se pudo demostrar imprudencia en el tratamiento al animal que lo haya orillado al ataque ni la violación de ninguna ley.

Sin embargo, la familia demandó al estado de Connecticut el pago de $150 millones de dólares porque de acuerdo con la demanda el departamento de medio ambiente falló en la aplicación de normas claras y en la aplicación de medidas que pudieron haber evitado el ataque.

Para evitar este tipo de situaciones y el maltrato a los animales que los pueda llevar a cometer agresiones de este tipo, hay países que han implentado leyes más estrictas en materia de propiedad de animales, como Suiza en donde se exige el cumplimiento de un curso teórico y práctico antes de adquirir un perro.

Fuente BBC News

 

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