Mazo judicial y birrete

 

Las reacciones al permiso concedido por un juez de distrito en Ucrania para que la fiscalía pueda revisar los correos electrónicos de un periodista continúan, condenando el acto como una violación al derecho de los periodistas de proteger sus fuentes.

El caso se refiere al periodista Iván Verstyuk quien en 2016 publicó en la revista Novoye Vremya un reportaje de investigación en el que exponía la presunta corrupción del fiscal general adjunto de Óblast de Kiev, Alexander Korniyets, quien con un sueldo anual de US$7,600 logró pagar 120,000 libras esterlinas por un año de educación de su hija en una escuela en el Reino Unido.

El fiscal general adjunto fue despedido tras la publicación del reportaje, pero el caso sigue bajo investigación. Al respecto, la fiscalía expone que Iván Verstyuk y su fuente violaron la confidencialidad de esta investigación. Lo anterior porque el periodista basó su reportaje en un informe del organismo anticrimen británico British National Crime Agency, que había sido enviado exclusivamente a la Oficina General de la Fiscalía por lo que alguien en esa oficina filtró la información.

Para encontrar esa filtración, la fiscalía solicitó al Juez de Distrito de Pechersk, donde se ventila este asunto, el acceso a los correos electrónicos de Ivan Verstyuk, solicitud que fue concedida el pasado 4 de febrero. Así, si en un determinado plazo el periodista no entrega sus correos electrónicos, la fiscalía podrá tener acceso a ellos sin su consentimiento.

“Los fiscales en Ucrania deberían estar investigando la presunta corrupción expuesta en el reportaje de Novoye Vremya, no ejerciendo presión a la agencia ni a su reportero Iván Verstyuk para revelar sus fuentes”, declaró Carlos Martínez de la Serna, director de Programa del Comité de Protección de Periodistas, CPJ por sus siglas en inglés. “La protección de fuentes es un principio fundamental en la recolección de noticias y hacemos un llamado a los fiscales a desechar este caso inmediatamente”.

Según reporta el kyivpost.com, este no es el primer caso en que la fiscalía busca la anuencia de los jueces para buscar fuentes de periodistas. El año pasado la fiscalía general obtuvo órdenes judiciales para tener acceso a los datos de los teléfonos celulares de dos periodistas, Kristina Berdynskykh, también de la revista Novoye Vremya, y de Natalie Sedletska, editora en jefe de Radio Free Europe/Radio Liberty’s Schemes, este último un programa de televisión de investigación que es transmitido por la televisora pública Suspilne Telebachennya. La periodista Sedletska reveló que existía presión para que se dejara de transmitir su programa que ha expuesto a altos funcionarios ucranianos.

El pasado 20 de febrero, la embajada de los Estados Unidos en Kiev emitió un comunicado. “Estamos muy decepcionados con la decisión de la Corte de Distrito de Pechersk de perseguir los archivos de un periodista”, dijo la embajada. “Los medios juegan un papel crítico en la investigación de la corrupción y el fortalecimiento de la democracia en Ucrania. Las autoridades ucranianas deberían dar la bienvenida al periodismo independiente y no sofocarlo”, un consejo que deberían dar también a su presidente Donald Trump.

Más información kyivpost.com

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