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El viernes de la semana pasada, la Corte de Apelaciones del Reino Unido concedió el permiso a una organización que trabaja en contra del comercio de armas, a apelar una decisión que declara legal la venta de armas del gobierno británico a Arabia Saudita.

Campaign Against Arms Trade (CAAT), es la organización que ha llevado al gobierno británico a los tribunales por la venta de armas al Reino de Arabia Saudita y que han sido usadas en ese país para bombardear a Yemen desde que inició una guerra civil en 2015.

En julio de 2017 el Tribunal Superior de Londres concluyó que la venta de armas no es ilegal y no viola el derecho internacional, razón por la cual CAAT, representada por el despacho de abogados Leigh Day, pidió permiso para apelar esa sentencia, el cual fue concedido la semana pasada, así como la posibilidad de recurrir la decisión del tribunal de mantener clasificada información y documentación proporcionada por el gobierno británico bajo el argumento de que se trata de temas de seguridad nacional.

Para obtener este resultado, los abogados de CAAT argumentaron que el otorgamiento de licencias de venta infringe la política de exportación de armas del Reino Unido que claramente establece que el gobierno debe negar esas licencias si hay un “riesgo claro” de que las armas “puedan” ser usadas “en violaciones serias al derecho internacional humanitario”.

Sobre la venta de armas, Andrew Smith, vocero de CAAT, dijo: “El bombardeo saudí a Yemen ha matado a miles de personas y ha creado uno de los perores desastres humanitarios en el mundo.

“A pesar de ello, el régimen saudí ha sido armado y apoyado a cada paso por sucesivos gobiernos británicos. Creemos que esta venta de armas es inmoral y estamos seguros en que la Corte de Apelaciones coincidirá en que son ilegales”.

Conforme con el vocero, las Naciones Unidas estiman que más de 10,000 personas han sido asesinadas en Yemen desde que inició la cruenta guerra civil en marzo de 2015 y que tan solo en este año más de 85,000 personas han sido desplazadas en lo que se califica como la crisis humanitaria más grande del mundo.

Aunado a lo anterior, 22 millones de personas necesitan asistencia médica por la peor epidemia de cólera en la historia moderna, la que se cree puede agravarse en estos meses, pese a lo cual Arabia Saudita persiste en sus ataques.

A pesar de que durante el proceso mucha información se mantuvo clasificada, se sabe que desde que inició el conflicto el gobierno británico ha vendido a Arabia Saudita más de 6,200 millones de dólares en armas, lo que incluye aviones, helicópteros, drones, bombas y misiles.

“Es claro, por la evidencia abierta en este proceso, que hay un claro riesgo de que las armas vendidas desde el Reino Unido pueden ser usadas en serias violaciones al derecho internacional. Donde nuestros políticos han fallado lamentablemente en acatar la legislación y políticas británicas, nuestro cliente espera que la corte mantenga el estado de derecho”, declaró sobre el fallo del pasado viernes la abogada de Leigh Day, Rosa Curling.

Legalmente, este tema cobra importancia después de que una investigación del diario Middle East Eye revelara en febrero pasado que la coalición liderada por Arabia Saudita que está bombardeando Yemen está investigando menos del 15 porciento de las más de 300 acusaciones de violaciones al derecho internacional humanitario producto de su intervención en el conflicto.

La decisión de la Corte de Apelaciones, que abre la puerta para que en los siguientes meses inicie el proceso de apelación de la decisión de primera instancia, se presenta meses después de la visita del príncipe heredero del Reino de Arabia Saudita, Mohammed Bin Salman, al Reino Unido en la cual se beneficiaron las negociaciones por el cierre de un contrato de venta de 48 aviones Eurofighter y de otras armas que presuntamente serán usadas en Yemen.

Así, de resultar favorable la apelación para CAAT no solo este contrato se vería afectado, sino que se podría abrir un escrutinio sobre contratos de venta de armas del Reino Unido en violación al derecho internacional.

A esta decisión judicial, un vocero del gobierno británico declaró: “Estamos seguros de que el Reino Unido opera uno de los más fuertes regímenes de exportación en el mundo y continuaremos defendiendo las decisiones recurridas.

“Mantenemos nuestras exportaciones de defensa bajo una cuidadosa revisión para garantizar que cumplan con los rigurosos estándares de la Unión Europea y de los Criterios Nacionales de Licencias de Exportación de Armas".

Más información middleeasteye.com

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