Mina de diamantes

A finales del mes pasado, el gobierno de Tanzania incautó un cargamento de diamantes valuados en US$15 millones, que iban a ser exportados a Antwerp, Bélgica. Los diamantes estaban siendo exportados por la mina Williamson Diamonds, de la que es mayoritariamente propietaria la empresa británica Petra Diamonds.

El gobierno de Tanzania declaró en un comunicado que la incautación obedece a que la minera declaró un valor subestimado de los diamantes. Así, la empresa los valuó en US$14.7 millones, mientras que el gobierno de Tanzania los valuó en 29.5 millones de dólares, el doble del valor declarado.

El gobierno explicó que los diamantes incautados serán nacionalizados porque la empresa engañó sobre el valor actual de los minerales. Además, se ha ordenado iniciar investigación penal en contra de las autoridades encargadas de la valuación de los diamantes y de la expedición de los permisos de exportación.

Esta incautación obedece a la política implementada por el presidente John Magufuli para combatir la corrupción y la explotación internacional de la industria minera local.

En este tenor, el ministro de finanzas ha declarado que Tanzania pierde más de 46 millones de dólares anualmente en exportaciones turbias.

Petra Diamonds es propietaria del 75 por ciento de Williamson Diamonds y el gobierno de Tanzania es propietaria del otro 25 por ciento. El gobierno actual, sin embargo, ha acusado de irregularidades en el proceso mediante el cual las acciones del gobierno se redujeron del 50 al 25 por ciento.

Si bien Petra ha negado cualquier irregularidad en la exportación de los diamantes, señalando que las valuaciones son hechos por autoridades del gobierno, sus acciones, inevitablemente bajaron un 28 por ciento. Además, decidieron cerrar provisionalmente la mina alegando razones de salud y seguridad.

El negocio de los diamantes es uno que está salpicado de violencia y corrupción. En 2003 se estableció el Proceso Kimberley que es una asociación de gobiernos, empresarios y organizaciones de la sociedad civil, que mediante el establecimiento de altos estándares y requisitos busca frenar el comercio de diamantes de zonas en conflicto para evitar que de estas transacciones grupos rebeldes obtengan financiamiento para continuar guerras civiles. El Proceso Kimberley es una organización que no ha estado libre de críticas y de rumores.

Así, mientras analistas internacionales critican las políticas del presidente Magufuli, que pareciera querer nacionalizar la industria minera para dejarla en manos locales, al interior de Tanzania le ha valido mucho apoyo y le ha ganado incluso la admiración de otros gobiernos africanos.

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