En el Parque Nacional de Mojave, propiedad del gobierno de Estados Unidos, se erige una cruz desde hace 75 años en homenaje a los soldados de la Primera Guerra Mundial, que es objeto de una controversia sobre la separación Iglesia Estado desde el 2002.

En julio de ese año un juez de distrito del Circuito Central de California sentenció que la presencia de la cruz en territorio federal era una violación de la Primera Enmiendan, por lo que tenía que ser removida.

En 2003, para preservar la cruz, el Congreso de Estados Unidos adicionó una enmienda a la FY 04 Defense Appropriations Act, en la que se transfirió un acre que incluye la superficie donde se encuentra la cruz, a propiedad privada, cediéndolo a una asociación de veteranos.

En 2005 se estableció nuevo juicio en contra de esta enmienda, que recayó en el mismo juez, el cual decretó que la enmienda era un montaje del gobierno en un intento para evadir la resolución que prohíbe la exhibición de la cruz en territorio federal. El gobierno federal apeló.

Si la apelación no es favorable al gobierno de Estados Unidos, la cruz deberá ser removida. Mientras tanto, permanece cubierta.

Esto es solo un ejemplo de un movimiento que existe en ese país, encabezado por la American Civil Liberties Union a fin que no se sigan exhibiendo objetos religiosos en territorio federal, que promueven la cristiandad en contravención de la Primera Enmienda de la Constitución que prohíbe la existencia de una ley en la que se adopte una religión específica.

Parece contradictorio en un país en el que su presidente toma posesión jurando sobre la biblia y sus billetes incluyen la frase “In God we trust”.

Fuente The New York Times