Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía

El pasado 7 de febrero se publicó en la Gaceta Oficial de la República de Turquía un nuevo decreto de emergencia por el cual se ordena la destitución de 330 académicos, acusados de haber participado en el fallido intento de golpe de estado del 15 de julio de 2016. Estos 330 académicos forman parte de los 4,464 servidores públicos cuya destitución fue ordenada en el decreto.

Tras el fallido golpe de estado se estableció el estado de emergencia en Turquía y con fundamento en ello se han emitido varios decretos de destitución de miles de servidores públicos por sospechas de vínculos con grupos ilegales, uno de ellos el Partido Kurdistán de Trabajadores.

En un decreto anterior se había ordenado la destitución de otros 115 profesores universitarios aparentemente por haber firmado la petición Académicos por la Paz en el que criticaron las operaciones del gobierno en el sureste del país. Las universidades que más profesores destituidos vieron fueron las de Ankara y Marmara.

Con estas recientes destituciones solo quedan cuatro profesores en el Departamento de Teatro de la Universidad de Ankara, lo que deja a la facultad sin poder funcionar.

Entre los destituidos figuran importantes académicos como el profesor Öget Öktem Tanör, el primer neuropsicólogo de Turquía.

“Esta es una destitución política. Soy honesto y mi conciencia está limpia. Nunca me arrodillaré”, declaró el profesor Yüksel Taşkın, destituido de la Universidad de Marmara.

“Esto es una gran vergüenza para las universidades de Turquía y para la Universidad de Ankara. Hoy, el último staff académico fue destituido mediante un decreto del estado de emergencia, sólo por pedir la paz”, escribió el profesor Funda Başaran. “Lugares como la Facultad de Ciencias Políticas, la Facultad de Comunicaciones y la Facultad de Lenguas y Geografía (de la Universidad de Ankara), que tuvieron un gran número de firmantes, son ahora sólo cuatro paredes… pero nosotros no necesitamos (edificios vacíos) para generar conocimiento. Nos reuniremos otra vez con nuestros estudiantes. Continuaremos generando conocimiento y cambiaremos al mundo con el conocimiento que generemos. Esta es la razón por la cual no nos importan los decretos”, declaró este profesor.

Además de los profesores, ya se han destituido 2,585 funcionarios del Ministerio de Educación, 893 de la gendarmería, 417 de la Dirección General de Seguridad, 49 del Ministerio del Interior y 520 funcionarios de otros ministerios.

Tal parece que el presidente Erdogan vive asustado hasta de su propia sombra.

Más información hurriyetdailynews.

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net