Iglesia ortodoxa rusa

Donald Ossewaarde es el primer misionero estadounidense condenado por haber violado la legislación rusa que prohíbe cualquier religión distinta a las registradas en Rusia.

Donal y Ruth viven desde hace 14 años en la ciudad rusa de Oryol, una comunidad en la que esta muy arraigada la cultura e ideología de la antigua Unión Soviética, por lo que ellos decidieron empezar a evangelizar a la comunidad.

Para hacer eso, estos misioneros bautistas colocaron folletos, con su dirección de casa, en cada buzón de cada edificio de apartamentos en Oryol, y según sus propias declaraciones, han llegado a todos los habitantes de Oryol, una comunidad de 320,000 personas. Poco después empezaron a dar servicios religiosos en su casa, llevando a cabo, inclusive, bautizos.

Sin embargo, el 14 de agosto de 2016, las autoridades rusas ingresaron a su casa y lo detuvieron, veinticinco días después de que el presidente ruso Vladimir Putin firmó una serie de reformas a la legislación que rige la vida religiosa en Rusia, conocidas como las leyes Yarovaya.

Con el argumento de enfrentar el terrorismo, estas leyes prohíben la predicación, la oración, el proselitismo y la distribución de materiales religiosos distintos a las cuatro religiones oficiales de la Federación Rusa: cristianismo, judaísmo, islam y budismo.

"Esta ley es conocida entre los cristianos evangélicos en Rusia como una ley ‘anti-misionera’ porque impone duras restricciones a las iglesias evangélicas y a las organizaciones misioneras extranjeras", explicó Sergey Rakhuba, que dirige la misión Eurasia, con sede en Illinois, organización de trabaja en Rusia y otros 13 países de la antigua Unión Soviética.

Entre otras cosas, la legislación exige que los misioneros extranjeros cuenten con un permiso para evangelizar. Además de que cualquier práctica distinta a las religiones autorizadas, se convirtieron en ilegales.

Los partidarios insisten en que la legislación es necesaria para enfrentar el terrorismo, especialmente los actos perpetrados por los musulmanes radicales. Pero para Rakhuba, lo que se busca es restringir los movimientos protestantes y evangélicos.

Ossewaarde fue acusado de actividad misionera ilegal y fue multado con 640 dólares por llevar a cabo servicios religiosos en el hogar y poner carteles en la publicidad de la comunidad para esas reuniones. Él apeló dos veces ante un tribunal local y perdió.

Según el representante de Ossewaarde, casi tres docenas de personas, en su mayoría rusos, han caído presos por violaciones a las disposiciones legales. "Los testigos de Jehová, los cientologistas y los mormones también han sido objeto de ataques", dijo. El mes pasado, un instructor de yoga ruso fue arrestado por "actividad misionera ilegal" y será procesado.

Los Ossewaarde han dejado de llevar a cabo servicios religiosos en su casa mientras apelan su condena ante la Corte Suprema de Rusia.

Más información cbn.com

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