En el Sundance Film Festival 2013 se presentó la película de bajo presupuesto llamada Escape from Tomorrow que cuenta la historia de un hombre que tiene experiencias cada vez más perturbadoras y alucinaciones durante el último día de vacaciones con su familia en el Walt Disney World Resort.
La película dirigida por Randy Moore, raya en el desafió a The Walt Disney Company, ya que partes de la película se filmaron en locaciones Walt Disney World y Disneyland sin contar con la autorización de la empresa.
Desde que la película se estrenó en el festival se ha especulado sobre las acciones legales que podría emprender Disney para evitar la distribución de la película.
Algunos consideran que podría implicar una demanda por derechos de autor al hacer uso de la música o material derivado de películas que forma parte de las atracciones, pero expertos consideran que podría caer en las definiciones de uso justo.
Otros expertos consideran que Disney podría emprender acciones por haberse violado sus marcas, pero la compañía tendría que convencer a un tribunal de que el uso de sus marcas en la película podría llevar razonablemente a los espectadores a creer que participó en la producción de la misma, pero las escenas del film claramente dejan en claro que no fue así.
Otros consideran que la demanda sólo podría relacionarse a la violación a las reglas de uso del parque.
Pero según Hollywood, Esq., Disney ha optado por no emprender acciones legales, sino en simplemente ignorar el filme. Según una fuente anónima ha dicho al sitio de noticias legales del espectáculo que para la empresa la mejor opción es darle la menor atención posible, esperando que con ello la atención y publicidad del filme disminuya drásticamente, reduciendo su audiencia potencial.
Expertos en mercadotecnia consideran que esto perjudicaría al filme debido a que gran parte de la promoción de la película se basa en la reacción que Disney tenga al desafío, pero con la falta de atención de la compañía, la película ya no generara interés.
El estudio sabe que si demanda podría desatar un “efecto Streisand” fenómeno en el que un intento de ocultar, eliminar o censurar información tiene el resultado contrario, es decir, dar a conocer la información de forma más amplia, por lo general facilitado por el Internet.
Randy Moore sólo espera que el interés que ha generado hasta ahora la película, le permita recuperar su inversión de 650,000 dólares y hacerse de un nombre en Hollywood.
Por lo pronto ya cuenta con una compañía distribuidora que la colocara en cines y en Video en Demanda.
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