El jueves pasado, después de declaraciones de ambas partes, finalmente Charlie Sheen interpuso una demanda ante la Corte Superior en los Ángeles California, en contra de Warner Bros., y del productor Chuck Lorre.

 

En la demanda Sheen reclama $100 millones de dólares. Sin embargo, no todo lo que solicita es para él, sino que su demanda incluye al elenco y técnicos del programa Two and a Half Men y se reclama el pago de la octava temporada completa, de las repeticiones del programa, y por supuesto, la compensación por daños punitivos.

 

Como ya habíamos mencionado, el contrato entre Warner y Sheen contiene una cláusula de arbitraje, lo que significa que el asunto podría resolverse fuera de los reflectores públicos. De hecho, trascendió que ya Warner contactó con una agencia de arbitraje que ya notificó a los abogados de Sheen y  Lorre para que en un plazo máximo de 14 días envíen la documentación con sus demandas y peticiones.

 

Sin embargo Sheen, según declaraciones de su abogado Marty Singer, está buscando que el asunto se litigue públicamente por lo que primero deben intentar recurrir la cláusula de arbitraje ante los tribunales californianos.

 

La primera estrategia en este sentido es demostrar que no existe vínculo legal entre Lorre y Sheen y que fue precisamente el productor quien decidió la cancelación del programa para obtener un beneficio personal que se traduce en mayor audiencia de otros programas como Mike & Molly y Big Bang Theory, que le reportan mayores porcentajes de beneficios y que no tienen tanta audiencia como Two and a Half Men.

 

La segunda estrategia radica en intentar demostrar que cuando Warner y Lorre llegaron a un acuerdo, prometieron beneficios a Sheen y que por tanto al acabar este acuerdo, están privando de esos beneficios al actor.

 

Los abogados contractuales de Hollywood siguen haciendo sus análisis y apuestas, pero la realidad es que solo con el tiempo sabremos si Sheen y su abogado Singer ganan la primera batalla y logran que el asunto se ventile en los tribunales y no en un proceso de arbitraje privado.

 

En lo que coinciden todos los litigantes es que lo mejor para ambas partes sería llegar a un acuerdo, pero en vista de las declaraciones de Sheen, es poco probable que acepte que lleva parte de culpa en el asunto y no se conforme con menos que ganar a estos grandes ante los tribunales, aunque con ello termine de sepultar su carrera.

 

Más información THR

 

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