El pleito entre Charlie Sheen y CBS y Warner por la cancelación del programa Two and a Half Men a mitad de la octava temporada, es el actual cotilleo de los abogados del mundo del espectáculo, quienes especulan quien podría tener la razón y los argumentos que se podrían presentar en caso de una demanda por parte del actor.
Todo son especulaciones porque hasta el momento no hay una demanda judicial por parte de Sheen, quien declaró en un programa matutino que demandaría, pero que solo se ha limitado hasta el momento ha enviar un comunicado a través de su abogado, Marty Singer, en donde amenaza con una demanda a CBS y Warner si no se reanuda la filmación de la serie o se paga completa la octava temporada a él y al resto de los actores y staff, y posiblemente hasta la novena temporada.
Tras el aviso de cancelación de la serie dado a conocer el 24 de febrero pasado, se supo que CBS y Warner solo van a pagar hasta la mitad de la temporada que fue lo que se filmó.
El argumento de Sheen es que la cancelación ha sido ilegal y que se produjo solo tras los comentarios que hizo del productor Chuck Lorre, por lo que no prevalecen los argumentos de que la cancelación haya sido a raíz de sus escándalos de intoxicación y de relaciones con actrices porno.
Abogados en la materia confirman la solidez del argumento de Sheen sobretodo porque aparentemente en su contrato no se había firmado una cláusula de moralidad, esto es, sobre la integridad de la vida personal del actor fuera de la pantalla y por tal motivo su conducta, por escandalosa que sea, no es motivo de rescisión del contrato.
Claro, solo si el contrato era por su actuación y no incluía la promoción del programa porque en ese caso los abogados de Warner podrían argumentar que por su conducta el show en audiencia.
Aparentemente el contrato incluye una cláusula de arbitraje por lo que en caso de que Sheen demande el asunto podría resolverse, al menos inicialmente, de manera privada. Sin embargo, si la demanda incluye a Lorre como el causante de la cancelación del programa, el juicio sería ventilado en tribunales porque entre Sheen y Lorre no hay vínculo contractual.
Debido a la seriedad del asunto, pues se trata de la serie más vista de la televisión estadounidense que ingresa por capítulo millones de dólares, lo que ha permitido pagar a Sheen por capítulo $1,2 millones de dólares, Warner decidió contratar a uno de los despachos más renombrados de Los Ángeles para su defensa.
Se trata de la firma Munger Tolles & Olson, y con la defensa de los abogados Ron Olson y John Spiegel, quienes han representado a Warner en varios asuntos importantes, como la demanda a CBS por el porcentaje de ganancias precisamente de Two and a Half Men.
Y mientras Sheen declara a diestra y siniestra, Warner despidió a Charlie Sheen este martes y Chuck Lorre contrató a su propio abogado anticipando pleito legal contra él.
Tendremos que estar pendientes del curso de este pleito porque por su cuantía y el interés que ha generado plantea ser uno de los más importantes del momento en Hollywood.
Más información THR
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