Vestido de novia

 

Los británicos preguntaron por qué su primer ministro pudo contraer matrimonio católico, siendo el tercero que contrae

Este fin de semana, en la catedral de Westminster, Londres, el primer ministro británico Boris Johnson contrajo matrimonio católico con Carrie Symonds, madre de su hijo Wilfred, nacido hace un año y bautizado según los ritos católicos. La sorpresiva ceremonia llevó a los británicos a dejar de lado la noticia de que podrían estar iniciando una tercera ola de contagios por Covid-19, para preguntarse por qué se le permitía al polémico mandatario contraer matrimonio católico.

A esta pregunta respondió la Arquidiócesis de Westminster diciendo que, aunque no responden sobre casos particulares, “en términos generales, un bautizado católico que contrajo matrimonio reconocido por las leyes civiles, pero sin observar los requisitos establecidos en el canon católico no está reconocido como un matrimonio válido a los ojos de la iglesia católica”.

Para Johnson, de 56 años, este es su tercer matrimonio. Pero empecemos por el principio. Boris Johnson, nacido en la ciudad de Nueva York, fue bautizado según el rito católico porque su madre, Charlotte Fawcett, profesa esta religión. Pese a ser bautizado como católico, cuando estuvo en el elitista colegio británico Eaton, se confirmó como miembro de la Iglesia de Inglaterra, la religión a la que pertenece la monarquía británica desde que Enrique VIII, de la dinastía Tudor, se separó de la iglesia católica, movido por el movimiento reformista al que se opuso Tomás Moro, y por el deseo de poner fin a su matrimonio con Catalina de Aragón y contraer matrimonio con Ana Bolena, a la que luego mandó a decapitar. Todo este movimiento fue más complejo que este simplista resumen.

Pese a estar confirmado en la iglesia de Inglaterra, la Arquidiócesis de Westminster declaró que conforme con la ley canónica católica, Boris Johnson sigue siendo católico porque, conforme con un documento firmado por el papa Benedicto XVI en 2009, no es posible desertar formalmente de la iglesia católica.

Boris Johnson ha ido de una religión a otra y ha declarado que no es un tema importante para él. Así, su primer matrimonio con Allegra Mostyn-Owen en 1987 fue anulado en 1993, doce días antes de su matrimonio con la abogada Marina Wheeler con quien tuvo dos hijas y dos hijos. Este matrimonio no se celebró por el rito católico y en septiembre de 2018, tras varios rumores sobre constantes infidelidades de él, la pareja anunció su divorcio.

En 2019 Boris Johnson ya vivía con Carrie Symonds, de 33 años, hija del cofundador del diario británico The Independent. Ella se unió al partido Conservador y trabajó en la campaña de su ahora marido. Carrie Symonds no solo es bautizada católica, sino, al parecer, también es practicante.

La pareja anunció su compromiso a finales de 2019 de tal forma que cuando él fue nombrado primer ministro en ese año, se mudaron juntos a Downing Street, residencia oficial. Su hijo nació en abril de 2020 y, aunque se sabía que había planes de boda, la ceremonia de este fin de semana a la que asistieron 30 invitados resultó sorpresiva para la mayoría.

Boris Johnson es el primer primer ministro católico desde que existe este título. Antes de él, lo más cercano fue Tony Blair quien se casó con una católica y bautizó a sus hijos como católicos, pero él no es bautizado. Por esta situación incluso la iglesia católica le pidió que dejara de comulgar cuando acompañaba a su esposa a misa.

El matrimonio del primer ministro llegó en un buen momento porque ha logrado desviar la atención a las declaraciones que la semana pasada hizo ante el Parlamento el exasesor Dominc Cummings en las que dijo que el gobierno encabezado por Johnson ha sido inepto en el manejo de la crisis sanitaria y describió al gobernante como una persona errática e incompetente.

Más información irishtimes.com

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