Póster de Resident Evil

 

En la demanda presentada por Olivia Jackson, doble sudafricana que participó en la filmación de Resident Evil, los representantes de Paul W.S. Anderson, Jeremy Bolt, Tannhauser Gate Inc., y Bolt Pictures Inc., presentaron una moción para que se deseche la demanda porque están demandando “a las personas equivocadas en el lugar equivocado ".

En septiembre,  Jackson demandó a Anderson, Bolt y sus compañías en el Tribunal Superior de Los Ángeles por incumplimiento de contrato verbal, promesas fraudulentas, engaños y el pago de daños y daños punitivos, para que ella pueda continuar cubriendo su tratamiento médico, relacionadas con el accidente de motocicleta de 2015 en el set de Resident Evil: The Final Chapter (2016), que la dejó con un daño en cinco nervios conectados a su columna vertebral, y la amputación por encima del codo de su brazo izquierdo.

La defensa de Anderson y Bolt afirma que se trata de “acusaciones falsas 'sobre información y creencias' en un intento tajante de conectar a dos compañías productoras de California con un asunto enteramente surgido y relacionado con Sudáfrica."

Jackson alega que Anderson y Bolt crearon un ambiente de trabajo inseguro en el set de la última entrega de la popular franquicia cinematográfica, y no se aseguraron adecuadamente  para cubrir las lesiones que resultaron de su accidente, a fin de bajar los costos de producción de esta película y que, después, mediante engaños evitaron que ella denunciara el hecho para que no afectara la producción de otras cintas ya que podría haber dañado su reputación e incrementado el monto de las primas de seguro para sus producciones.

Pero el director y el productor afirman que todos los asuntos relacionados con la contratación de Jackson y la adquisición de una póliza de seguro para cubrirla fueron realizados por una firma sudafricana no relacionada llamada Davis Films, una compañía de producción que ha trabajado en docenas producciones para televisión y cinematográficas.

Los abogados de Anderson señalan que Davis Films contrató una póliza de responsabilidad patronal de 3.2 millones de dólares con Hollard Insurance, aseguradora sudafricana, pero que Hollard luego se negó a honrar los reclamos de Jackson, señalando una cláusula que excluía "a todo el elenco y el equipo".

A pesar de esa negativa, Davis Films desembolsó 248,256 dólares para ayudar a cubrir los gastos de Jackson. La cuestión de quién, si es que alguien, pagará los costos adicionales, aún se está discutiendo en los tribunales de Sudáfrica.

Mientras continúa ese litigio, los abogados de Anderson y Bolt dicen que iniciar acciones legales adicionales en California es "un truco publicitario disfrazado de una demanda".

"El Tribunal Superior de Sudáfrica nunca decidió el tema sobre la cobertura de la póliza porque dictaminó que la empresa en Sudáfrica era la única responsable de cubrir las lesiones del demandante", señala la moción.

Además, en el escrito sostienen que Anderson y Bolt "nunca prometieron pagar personalmente todos los gastos médicos no determinados de la demandante", lo que contradice las conversaciones grabadas por el esposo de Jackson y que fueron detalladas en la demanda inicial.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, concediendo crédito a miabogadoenlinea.net