Parecería que el comportamiento normal de la gente cuando viaja es que se muestra en programas como Wild-On, pero un británico de 23 años aprendió de forma muy dolorosa que lo que pudiera parecer chistoso en su país no lo es tanto en otras latitudes, como Grecia.

 

Este joven se encontraba en un club nocturno en Creta y bajo el efecto del alcohol que no es buen consejero, decidió bajarse los pantalones y agitar sus genitales a las mujeres que pasaban frente a él. Una de ellas, cansada de este comportamiento le pidió que dejara de acosarla y se subiera los pantalones, pero ante la insistencia de él ella tomó una botella de Sambuca, rocío su parte baja del abdomen y le prendió fuego.

 

El resultó quemado no solo en sus genitales sino también en otras partes del cuerpo y fue trasladado a un hospital. La mujer, joven también, fue detenida y ya compareció ante un juez en donde se declaró culpable de la quemazón alegando que se defendía del acoso. Los habitantes de Grecia la defienden a ella porque dicen que están cansados del mal comportamiento de este tipo de turistas, mientras que en Gran Bretaña se piensa que fue víctima por jugar una broma.

 

Seguramente ella tendrá que ir a prisión algún tiempo porque cometió un delito y él ya lo pensará dos veces antes de bajarse los pantalones en público y exhibir sus zonas ya no tan privadas ni tan perfectas.

 

Fuente BBC News

 

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