El Archivo Nacional de la Gran Bretaña ha puesto a disposición de los británicos cientos de copias de los archivos legales de este país ocurridos durante la época Victoriana, en donde se castigaba con la cárcel a quien robara un conejo o condenarse a la muerte a un carterista o a una persona que saliera de noche con la cara cubierta e hiciera suponer que se trataba de un ladrón.
Pero las normas absurdas no solo pertenecen a una época pasada, sino que actualmente siguen existiendo como lo comprobó una madre que durante el funeral de su hijo estuvo unos minutos más al lado del ataúd razón por la cual fue multada.
Se trata de Terrie Rouse quien perdió a su bebé de cinco semanas por la llamada muerte súbita. El horror que vivió como madre no terminó con la repentina muerte de su hijo sino que tuvo que esperar tres meses para hacerle un funeral porque se hicieron varios estudios para determinar las causas de la muerte del niño.
Es de suponer que el día del funeral la madre estaba inconsolable por lo que solicitó algunos minutos con su hijo antes de que lo llevaran a la cremación. Pero como se demoró 10 minutos retrasando la preparación del servicio siguiente, los oficiales del crematorio, administrado por un consejo local, le impuso una multa de $137 dólares.
La norma del crematorio es que si el servicio excede de 30 minutos, automáticamente se genera un cobro extra por multa y se aplica cuando se retrasa la siguiente cremación. En este caso el exceso fue por 10 minutos y no se retrasó el itinerario puesto que la cremación siguiente ocurrió 50 minutos después.
La puntualidad es una maravillosa virtud, pero también lo es tener criterio.
Fuente Fox News
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