Dos adolescentes de Carolina del Norte, Estados Unidos, fueron procesados por pornografía infantil, al tener en sus teléfonos celulares fotografías de ellos mismos desnudos, habiendo sido procesados al mismo tiempo como perpetradores y víctimas del delito.
Se trata de una pareja de novios en cuyos celulares la policía de Fayetteville, Carolina del Norte, encontró las fotografías. La policía investigaba en las escuelas un caso masivo de envío de fotografías de desnudos, lo que se conoce como sexting. Finalmente esta pareja de novios no formó parte de ese caso porque ellos no compartieron con terceros sus fotografías personales.
Se trata de Cormega Copening y su novia Brianna Denson. Ella llegó a un acuerdo con la fiscalía el pasado mes de julio a fin de que sus antecedentes penales fueran eliminados una vez que se cumpliera su sentencia y no fuera incluida en la lista de delincuentes sexuales. De esta forma admitió un delito menor por el que fue puesta un año en libertad probatoria por explotarse a ella misma y tener imágenes desnudas de ella misma. Se le ordenó pagar US$200 por costas judiciales, permanecer en la escuela y no usar drogas ilegales ni ingerir alcohol, además de tomar un curso sobre cómo tomar buenas decisiones y prestar 30 horas de trabajo comunitario. Asimismo se le prohibió la tenencia de teléfonos celulares por un año.
Cormega Copening llegó este mes a un acuerdo parecido con la fiscalía y aún no se le dicta sentencia. Actualmente tiene 17 años pero las imágenes que se encontraron en su teléfono son de cuando tenía 16 años. Junto con las imágenes de él tenía una de su novia Brianna, tomada con el consentimiento de la joven.
Como la edad legal para ser procesado como adulto son los 16 años se pudieron presentar cargos contra ellos por pornografía infantil, y al ser menores de 18 años se considera que son niños protegidos por las leyes por lo que legalmente también son víctimas. Un caso calificado de “disfuncional” por el profesor de Derecho Penal de la Universidad de Wisconsin, Justin Patchin, cofundador del sitio web cyberbullying.org.
En 1983 la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos emitió una decisión según la cual la pornografía infantil es inconstitucional. A partir de esta resolución los estados han legislado para proteger a los niños de la producción, posesión o distribución por parte de adultos de imágenes de ellos desnudos.
Sin embargo esta decisión se emitió antes de que pudiéramos imaginar la posibilidad de que los propios adolescentes se hicieran fotos ellos mismos y las compartieran con los demás, de acuerdo con Fred Lane, especialista en seguridad cibernética.
Como las leyes federales que hacen de la pornografía infantil un delito grave se aplican en los 50 estados, 20 estados decidieron legislar en la materia para evitar perseguir a los adolescentes que intercambian estas imágenes entre ellos siendo pareja y cuando no media explotación.
En algunos de estos estados el sexting es un delito de menor gravedad pero aún punible, sancionado con la asistencia de los adolescentes a cursos de educación.
En los otros 30 estados no hay leyes que disminuyan las sanciones por sexting entre adolescentes por lo que aun entre novios y tratándose de imágenes compartidas voluntariamente o como en este caso, por la posesión de “selfies” desnudos, pueden ser procesados por pornografía infantil.
Si Brianna y Cormega cumplen con sus sentencias, después de un año sus antecedentes penales serán borrados y, quizá lo más importante, no serán incluidos en el archivo de delincuentes sexuales que impone una serie de obligaciones de por vida y que pudiera significarles graves impedimentos en su libre desarrollo.
Más información Theguardian.com
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