En Pozo de Alcón, Jaén, España, se concedió el indulto a una madre que fue condenda a 67 días de cárcel y a la prohibición de acercarse a 500 metros de su hijo por un período de un año, tras darle una bofetada.

 

Los hechos ocurrieron en el 2006 cuando el niño, tras mentir a la madre sobre sus tareas, le lanzó un zapato y corrió al baño a esconderse. Cuando la madre lo encontró, lo agarró del cuello y le dio un golpe en la cabeza, que llevaron al niño a golpearse la nariz en el lavabo.

 

Por supuesto, al día siguiente en el colegio la noticia trascendió y la madre fue acusada de violencia doméstica, juzgada y sentenciada.

 

Por carecer de antecedentes penales y ser la pena menor de dos años, no tuvo que cumplir el tiempo en prisión, pero sus abogados solicitaron el indulto en cuanto a la orden de acercarse a su hijo, porque además de que se consideró exagerada la pena, un alejamiento de 500 metros en el pueblo donde viven, de 5200 habitantes, suponía que uno de los dos tuviera que dejar de vivir ahí.

 

En la sentencia inicial se había reconocido que aunque el niño tenía un carácter “difícil” los hechos cumplían con todos los elementos de maltrato infantil, sobre lo cual condenaron a esta mujer.

 

Con el indulto concedido, podrá seguir viviendo con su hijo, siempre que no cometa ningún delito por un período de dos años, por lo que está bajo prueba.

 

Si en México hubieran existido estas leyes hace 30 años, mi primo hubiera podido “librarse” de su madre, no un año, sino varios…

 

Fuente Elpais.com
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