En Suecia se ha aprobado una ley según la cual los conductores que fueron condenados por manejar bajo los efectos del alcohol tendrán que instalar un dispositivo que mide el nivel del alcohol para poder encender el vehículo.

 

Este dispositivo, cuya instalación tienen un costo promedio de $7,400 dólares, solo permite que el motor del vehículo encienda cuando el conductor ha pasado la prueba del alcoholímetro. De otra manera, el carro no encenderá.

 

Los conductores suecos que sean condenadas a instalar este dispositivo lo tendrán que financiar ellos mismos ya que de otra manera el estado no les dará la licencia de manejo.

 

Se plantea también facultar a los médicos a avisar a las autoridades de las personas que sospechen sean dependientes al alcohol y que deban llevar este dispositivo. En ese caso, la instalación del dispositivo será subvencionado parcialmente por el estado.

 

En Suecia el nivel de alcohol permitido en la sangre es de 0.2 gramos por litro, lo que equivale a menos de una lata de cerveza.

 

Así que en México mejor dejamos de “tener miedo” cada vez que pasamos por una prueba de alcoholímetro porque si siguen creciendo los accidentes por causa del alcohol, Suecia podría ser el espejo en que se refleja nuestro futuro. Claro que al ritmo que vamos, será nuestro futuro dentro de 20 o 30 años.

 

Fuente BBC Mundo 

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