El caso del romance entre Edith Casas y Víctor Cingolani fue uno que llamó la atención de la sociedad argentina no porque se trate de una entrañable historia de amor, sino porque él es el homicida convicto de Johana, la hermana gemela de Edith.

 

Víctor Cingolani fue sentenciado a 13 años de prisión por el homicidio de Johana Casas ocurrido el 16 de julio de 2010. Víctor había sido novio de Johana, lo que no obstaba para que también saliera con Edith.

 

Cuando Edith manifestó su deseo de casarse con el homicida convicto de su hermana, su madre y otra hermana presentaron un recurso de amparo para oponerse al matrimonio argumentando que temían por la salud física y mental de Edith y pidieron que se hicieran pruebas periciales para determinar si la joven de 23 años estaba alterada de sus facultades mentales o estaba sujeta a algún tipo de presión por parte del novio o sus familiares.

 

Un mes después de interpuesto el recurso, la juez a quien el registro Civil remitió el caso, Gabriela Zapata, autorizó la boda y notificó de ello al Registro Civil, fundamentado en los resultados de los exámenes psicológicos que se practicaron a Edith: “No presenta disfunción psicológica o mental que le impida contraer matrimonio”.

 

Edith y Víctor ahora tendrán que volver a tramitar su solicitud ante el Registro Civil de la localidad de Pico Truncado en la Provincia de Santa Cruz, Argentina. La ceremonia, sin embargo, tendrá que celebrarse en el penal donde el novio se encuentra recluido.

 

Tras conocer la decisión de la juez argentina, la madre de Edith se lamentó: “Cuando me entreguen la vida de mi hija en un cajón, ¿qué me va a decir la Justicia?”.

 

¿Será amor lo que une a estos novios?

 

 

Más información La Nación

 

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