Una corte en Worcester, Inglaterra, recibió la demanda de una mujer en contra de su médico por lesiones, en el primer caso en donde un orgasmo se califica como una lesión.

La demandante acusó a su ginecólogo de haberle provocado dos orgasmos intensos en menos de dos minutos durante un examen médico tras la cirugía pélvica a la que se sometió. Pero además lo acusó de haberle hecho insinuaciones de índole sexual previamente. Por ello reclamó una compensación de 50,000 libras, equivalentes a unos $80,600 dólares.

El orgasmo fue admitido como lesión y con ello la demanda, pero tras una semana de juicio, el caso, a diferencia del supuesto orgasmo, se fue debilitando, dejando en evidencia que, opuesto al argumento inicial, fue la demandante la que se insinúo sexualmente al médico, lo que fue ratificado por la carta que enviara al juez otro respetable médico de la localidad en donde revelaba que la mujer lo había acosado sexualmente de manera persistente. Así que la demandante se desistió de la acción.

Ella no tuvo en realidad un orgasmo, ni una insinuación sexual de su doctor, ni ganó la demanda, y encima de la humillación de haber quedado en evidencia como acosadora de médicos, tuvo que pagar al ginecólogo $59,000 dólares como compensación por los gastos legales en que éste incurrió.

Le agradecemos, sin embargo, que haya introducido la demanda porque así tenemos una anécdota más que contar.

Fuente Times on Line


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