Las más de 40,000 objeciones a un cambio legislativo para permitir el fracking o fracturación hidráulica en propiedades privadas sin necesidad de obtener permiso del propietario, recibidas en una consulta por el gobierno británico, fueron simplemente rechazadas porque “no se han identificado asuntos que puedan significar que la política (energética) total no sea la mejor solución disponible”.
La consulta se hizo por la intención del gobierno del Reino Unido de introducir cambios a las leyes energéticas para que las empresas petroleras puedan extraer el gas pizarra o shale, en propiedades privadas mediante la técnica de fracturación hidráulica, popularizada con su nombre en inglés, fracking, sin necesidad de obtener el permiso de los propietarios, cambios a los que se opone, según la consulta realizada, el 99 por ciento de los participantes.
Refutadas las objeciones por el gobierno británico, se presentará ante el Parlamento la iniciativa para reformar la ley y permitir que las empresas empiecen a extraer el gas a más de 300m de profundidad en propiedad privada, estableciendo los mecanismos de notificación y compensación al arbitrio de la industria.
El gobierno británico, a través del ministerio de energía, declaró que “es esencial que saquemos lo máximo de la energía doméstica y empecemos a explotar la reserva de energía natural debajo de nuestros pies. Como la energía fósil más limpia, el gas pizarra es un puente hacia un futuro mucho más verde” y agregaron que “al remover las barreras a la perforación profunda, estamos acelerando la exploración de petróleo, gas y energía geotérmica profunda”.
Por su parte, la industria petrolera observó que este tipo de actividades no debe representar ningún problema para los propietarios quienes no notarán sobre la superficie la actividad que bajo tierra, a una milla de distancia, ocurre “y no tendrá impacto es el día a día de sus vidas”, declaró Ken Cronin, director ejecutivo de UK Onshore Oil and Gas, UKOOG.
Pero para el Partido Verde y organizaciones ecologistas como Greenpeace se trata de un delicado asunto que obedece a los intereses económicos de las petroleras y del creciente mercado del gas pizarra o shale.
Caroline Lucas, parlamentaria del Partido Verde declaró: “Esta vergonzosa consulta expone la creciente desatención del gobierno a la creciente preocupación pública sobre los grandes riesgos ambientales y a la salud que supone la fracturación hidráulica. La decisión de negar a las personas el derecho de oponerse a la fracturación hidráulica debajo de sus propios hogares es ultrajante. Demuestra que los ministros están colocando la avaricia de las compañías de gas y petróleo por encima del interés público en abordar el cambio climático”.
Los cambios legislativos propuestos también fueron duramente criticados por el ministro de energía de Escocia, Fergus Ewing: “La propuesta del gobierno del Reino Unido de eliminar los derechos de los propietarios escoceses de objetar la perforación debajo de sus hogares, sin mayor debate en el Parlamento escocés, se cruza en la forma cautelosa, considerada y aproximación basada en la evidencia con que Escocia aborda este tema. También es fundamentalmente un asunto que afecta los derechos de la tierra y de propiedad”.
Esta no es la primera propuesta controvertida que en materia de fracturación hidráulica propone el gobierno británico. En enero pasado otra propuesta, que terminó siendo rechazada en la Cámara de los Lores por no haber sido procesada con el debido escrutinio parlamentario, proponía remover el requisito de las empresas de notificar individualmente sobre sus futuras operaciones de extracción del gas pizarra o shale.
La actual propuesta del gobierno no exime a las empresas de obtener permisos gubernamentales como los de planeación e impacto ambiental.
Más información Guardian
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