La semana pasada la Cámara de Diputados de Chile aprobó una controvertida iniciativa de ley por la cual se prohíbe la fabricación, importación y suministro de todo tipo de vacunas destinada a menores de ocho años, embarazadas y adultos mayores, que entre sus componentes contengan timerosal o compuestos organomercúricos.

El timerosal es un compuesto usado desde la década de los años treinta en la fabricación de vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP), la hepatitis B, la rabia y la gripe, entre otras, y es descrita por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un “compuesto orgánico que contiene cantidades muy pequeñas de mercurio y se utiliza para evitar el crecimiento de bacterias y hongos en algunas vacunas inactivadas”.

Pero es la cantidad de mercurio lo que ha preocupado a los legisladores pues se sugieren eventuales daños neurológicos, específicamente el autismo.

La aprobación de esta iniciativa que ingresó al Congreso desde 2010 ha dividido a la comunidad científica y médica de Chile pues hay quienes apoyan la prohibición frente a otros que señalan que no hay evidencia científica fehaciente que vincule al timerosal con el autismo, siendo ésta una discusión que lleva años enfrentando a la comunidad científica del mundo.

Esta iniciativa, impulsada por padres de niños con autismo, fue aprobada en diciembre del año pasado en la Cámara de Senadores por lo que sólo debe ser ratificada por el presidente Sebastián Piñera para ser ley vigente en Chile.

A partir de su vigencia el gobierno tendrá que plantear cambios en el Programa Nacional de Inmunizaciones.

Más información Latercra.com

miabogadoenlinea.net