El juez alemán Heike Hartmann-Garschagen que en la ciudad de Hagen, en Renania del Norte-Westfalia, llevaba el caso contra Siert Bruins, un ex agente nazi de las SS acusado del homicidio de un soldado holandés de la resistencia, Aldert Klaas Dijkema, en septiembre de 1944, desechó el caso por falta de evidencia sólida en contra del imputado.
De acuerdo con el juez pese a que Siert Bruins aceptó haber presenciado el homicidio de Aldert Klaas Dijkema, ha negado haber disparado el gatillo y al no contar con un testigo de los hechos, la evidencia no es sólida y no puede ser condenado por el homicidio. Lo anterior fue valorado por el juez pese a que existen documentos que señalan a Bruins culpable del homicidio.
Esta decisión, que podría ser apelada por el fiscal Andreas Brendel, no es, sin embargo, una sentencia de no culpabilidad.
El juicio comenzó el pasado mes de septiembre. Siert Bruins, nacido en Holanda con nacionalidad alemana, tiene 92 años y fue declarado física y mentalmente capacitado para enfrentar este juicio por homicidio en el que la fiscalía pedía cadena perpetua.
En abril de 1949 Siert Bruins fue juzgado y sentenciado en ausencia en un tribunal holandés por el homicidio de Aldert Klaas Dijkema y otros dos homicidios. Originalmente fue condenado a pena de muerte pero se conmutó la pena por cadena perpetua. Bruins huyó a Alemania, país al que Holanda pidió su extradición, pero que fue negada porque Alemania no extradita nacionales. Siert Bruins es uno de los más de 30,000 holandeses que colaboraron con los nazis y a quienes, por decreto firmado por Hitler en mayo de 1943, se les otorgó la nacionalidad alemana.
Pese a que en esa ocasión no fue extraditado, Siert Bruins fue aprehendido por las autoridades alemanas, juzgado y sentenciado a siete años de prisión en 1980 por el homicidio de dos hermanos judíos, ocurrido en Holanda en abril de 1945.
Paralelo a esta decisión se anunció este mismo miércoles la imputación a otro ciudadano alemán de 88 años por el homicidio de 25 personas en 1944 en la ciudad francesa de Oradour-sur-Glane, cuando tropas de las SS las encerraron en una iglesia, contra la que lanzaron granadas e incendiaron, en una de las peores masacres ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial.
El anuncio de esta nueva imputación la hizo el mismo fiscal Andreas Brendel de Dortmund, quien identificó al imputado como Werner C., y adelantó que es el primero de seis personas que podrían ser imputadas por esta masacre.
La autoridad que persigue crímenes de guerra cometidos por los nazis ha declarado que desde los Juicios de Nuremberg entre 1945 y 1946, 106,000 alemanes o soldados nazis han sido imputados. De ellos unos 13,000 fueron encontrados culpables y más de la mitad sentenciados.
Más información BBC
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