El próximo 9 de diciembre termina la vigencia en los Estados Unidos de la ley que regula las armas de fuego no detectables, Undetectable Firearms Act, salvo que el Congreso de ese país apruebe su prórroga una vez más.

 

Se trata de una ley que fue expedida por primera vez durante la administración Reagan en 1988 cuando la impresión en 3D de armas de fuego de plástico estaba apenas empezando a probarse y no se trataba de una tecnología accesible.

 

Esta ley que está por expirar prohíbe la portación de pistolas de plástico que pasan sin ser notadas por los detectores de metales, aunque para cumplir técnicamente con la ley como está redactada actualmente, los fabricantes de pistolas en 3D solo necesitan colocar alguna parte de metal que puede ser removible y no tener finalidad útil en el arma.

 

El problema con la prórroga de esta ley que en 25 años de vigencia ha sido renovada dos veces, es que los congresistas no se ponen de acuerdo ya que los republicanos votarán por prorrogarla otros diez años pero sin hacerle modificación alguna, mientras que los demócratas pretenden hacer adecuaciones a la ley como el obligar a los fabricantes de las armas de plástico a incluir una parte metálica esencial y no removible.

 

La diferencia en el punto de vista depende en la diferente postura respecto de los derechos de la portación de armas de fuego y las libertades civiles. Incluso los puntos de vista difieren en cuanto a la tecnología misma pues mientras unos prevén que pronto las impresoras 3D serán más accesibles, otros sostienen que se trata de una tecnología muy costosa que no es fácil de adquirir y que por tanto no se inundará pronto el mercado con pistolas plásticas indetectables por detectores de metales.

 

La opinión general, sin embargo, es que frente a la proliferación de los diseños generados por impresoras 3D lo más importante no es establecer en la ley la obligación de adjuntar al arma una pieza de metal para que sea detectada, sino la de crear detectores de armas plásticas no metálicas.

 

Actualmente estas armas pueden ser detectadas con los escaners corporales como los utilizados en aeropuertos. Sin embargo se trata de aparatos muy costosos, difíciles de transportar y sobretodo, que han sido muy criticados por ser invasivos de la intimidad y privacidad de las personas.

 

Sobre la vigencia de esta ley la Cámara de Representantes de los estados Unidos tendrá que ponerse de acuerdo esta misma semana pues de lo contrario será todavía más sencilla la portación de armas de plástico.

 

 

Más información NY Times

 

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