La Corte Suprema del estado de Carolina del Sur de los Estados Unidos ordenó a una corte familiar terminar el trámite de adopción de una pequeña niña cuyo pleito de custodia llegó a la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos.
Con esta decisión la Suprema Corte de Carolina del Sur pone fin al litigio y ordena el regreso de la menor, Verónica, a la familia Capobianco, quienes la adoptaron desde su nacimiento.
Verónica fue cedida a los Capobianco por sus padres biológicos quienes no estaban casados. Sin embargo como el padre biológico, Dusten Brown, pertenece a la comunidad Cherokee, invocó la Ley de Bienestar de Niños Indígenas para revocar su consentimiento y la adopción de la niña.
La ley aludida dispone que, en atención a los usos y costumbres de las comunidades, son las autoridades de la tribu, en este caso los Cherokee, quienes deben decidir el destino de la menor.
El caso llegó a la Corte Suprema de Carolina del Sur que falló a favor del padre biológico y ordenó a la pareja entregar a la niña. Los padres adoptivos decidieron llevar este caso hasta la Suprema Corte de los Estados Unidos.
El mes pasado la Suprema Corte de los Estados Unidos decidió que la ley federal sobre niños indígenas no era aplicable cuando el padre abandona al niño indígena antes de su nacimiento sin haber tenido la custodia, fallando así a favor de la adopción.
Con esta decisión el caso regresó a la Suprema Corte de Carolina del Sur que instruyó a la corte familiar a finalizar la adopción de Verónica por los Capobianco, una decisión dividida de tres contra dos.
Con esta decisión Verónica, quien vivió sus primeros 27 meses de vida con sus padres adoptivos y los últimos 18 con su padre biológico, regresará una vez más con su familia adoptiva ahora ya de manera definitiva.
Cuando se emitió el veredicto en la Suprema Corte de los Estados Unidos, el juez Samuel A. Alito declaró que la ley tenía la intención de preservar la identidad cultural y la herencia de las tribus indígenas y no de poner a ciertos niños vulnerables en una gran desventaja solamente por tener un ancestro indígena, aunque éste haya sido muy remoto.
Ahora ya será cuestión de horas para que Verónica regrese a la casa de la cual no debió haber salido.
Más información The Washington Post
www.miabogadoenlinea.net

