Anonymous se ha distinguido por emprender diversas protestas a nivel mundial a favor de distintas causas como la libertad de expresión, la independencia de Internet, o algunos temas más particulares como la reciente intervención a la página de la Secretaría de la Defensa Nacional. Una de las herramientas que utiliza son los ataques de denegación de servicio (DDoS) y ha presentado una petición a la Casa Blanca para que esta forma de protesta sea considerada legal y no un delito.

 

El DDoS consiste en bloquear un sitio de Internet incrementando a tal grado su tráfico, que este resulta imposible de manejar para el sistema. Para Anonymous el bloquear un sitio de Internet es el equivalente a la forma de protesta que en Estados Unidos se denomina “sit-in” en el que un gran grupo de individuos se congregan en un local comercial o en un edificio público bloqueando el acceso al mismo o la prestación de servicios al estar este saturado, sólo que en este caso utilizan su computadora para “ocupar” un sitio de Internet para lentificarlo o bloquearlo.

 

La petición ha sido cuestionada ya que las propias protestas pueden son consideradas ilegales y a los participantes se les suele levantar cargos por allanamiento o alterar el orden público, aunque en la mayoría de las ocasiones salen libres horas después.

 

En los tribunales norteamericanos existen algunos casos en los que acusados de intervenir ilegalmente sistemas de computo a través de DDoS han expuesto como defensa que este constituye una forma de libertad de expresión protegida por la Constitución y un equivalente al “sit-in”, pero hasta el momento no existe un precedente al respecto.

 

La petición no ha tenido mucho apoyo ya que para que prospere debe contar con 25,000 firmas a favor para el 6 de febrero. Hasta ahora sólo lleva 5,474 firmas. Si hubieran presentado la solicitud después del 15 de enero la meta sería más difícil de alcanzar, porque según las nuevas normas de la Casa Blanca las peticiones ahora deben alcanzar 100,000 firmas en 30 días para ser atendidas

 

En Estados Unidos la forma de protesta del “sit-in” se hizo popular como un arma de protesta del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos en la década de los sesenta. En esa época la tienda Woolwort en Greensboro permitía  a los clientes negros comprar comida, pero sólo para llevar y no les estaba permitido sentarse en el local con el resto de los clientes. El 1 de febrero de 1960 después de ordenar su comida, cuatro jóvenes se sentaron en la barra y no se retiraron por lo que la tienda tuvo que cerrar. Para el cuarto día ya eran 300 personas las que participaban en la protesta pacífica. Seis meses después de las protestas, la cadena de tiendas abandonó sus políticas de segregación.

 

 

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