En Francia se resuelve hoy un juicio que ha conmocionado a la opinión pública por los hechos que se han relatado, lo que ha implicado, pero también porque evalúa a la sociedad misma.
Se trata de la acusación de dos mujeres a un grupo de violadores, que al momento de los hechos eran menores de edad, y que asaltaban a las adolescentes de la zona casi diariamente.
Los hechos que se juzgan ocurrieron entre 1999 y 2001 en la población de Fontenay-sous-Bois a las afueras de Paris.
Una de las mujeres que testificó, Nina, hoy de 29 años, declaró que prácticamente todos los días durante los años de referencia, cuando tenía 16 años, fue atacada por el grupo de niños y jóvenes y que nunca eran menos de 25. Durante la audiencia describió los terribles actos de violencia que se cometieron en su contra en diferentes zonas alejadas y abandonadas de la población y que empezaron cuando ella aun era virgen. Declaró que la violencia ejercida en su contra se prolongó en el tiempo porque el grupo la sometió con amenazas contra su familia en caso de que hablara.
De estos 25 hombres que refieren Nina y la otra mujer que denuncia, Stephanie, catorce están siendo procesados. Se trata de hombres que hoy tienen entre 29 y 33 años, muchos de ellos casados y con hijos y con diferentes profesiones y oficios. Como los hechos que se juzgan ocurrieron cuando eran menores de edad, el juicio ha sido cerrado y solo han trascendido algunas declaraciones a la prensa. Estos hombres han basado su defensa en que no violaron a estas mujeres y que se trató de sexo consentido. Incluso han trascendido comentarios humillantes y peyorativos como que las mujeres eran tan feas que no había porque violarlas o que de haber tenido relaciones con ellas hubieran llorado pero de placer y las han calificado no solo de mentirosas sino también de ninfomaníacas.
De acuerdo con la legislación penal, la pena máxima que podrían alcanzar de ser encontrados culpables son 20 años en prisión. Sin embargo el procurador ha solicitado sentencias considerablemente más bajas: para ocho de ellos pidió entre cinco y siete años y para los seis restantes declaró que hay dudas, sin proporcionar más detalles al respecto.
La petición del fiscal ha sido sorpresiva para las víctimas y sus abogados han declarado que todo el juicio ha sido incoherente, lo que ha generado mucho malestar en la sociedad francesa particularmente por los pormenores que han logrado trascender.
Un caso que juzga no solo a estos catorce hombres, sino los valores sociales que parecerían estar imperando en Francia.
ACTUALIZACION
En este caso finalmente se exoneraron diez de los catorce acusados. A los cuatro restantes se les impusieron sentencias suspendidas de tres años a un año de prisión, y sólo uno de ellos regresará unos meses a presidio. En el caso de Stephanie, no se encontraron pruebas suficientes para demostrar la violación.
Aunque las víctimas aun pueden apelar esta sentencia, el proceso ha sido muy desgastante y decepcionante para ellas y su defensa.
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