En Bélgica una corte ordenó una conmutación a la pena de una mujer que auxilió a su marido en la comisión de dos homicidios de dos niñas y que está causando una seria controversia.

 

Se trata de Michelle Martin, quien ha pasado 16 años en prisión, de una sentencia de 25 años, y a quien se le ha autorizado a dejar la prisión para recluirse en un convento de monjas Clarisas.

 

Ella fue esposa de Marc Dutroux, un hombre que en 2004 fue encontrado culpable del secuestro y violación de seis niñas y del homicidio de dos de ellas. El fue capturado en 1996 junto con su entonces esposa Michelle, quien fue encontrada culpable de complicidad en el secuestro de las niñas y en el homicidio de las dos niñas de ocho años.

 

Pese a la oposición de los padres de las niñas y a la sugerencia de los psiquiatras que la han atendido de que Michelle Martin sigue representando un peligro para la sociedad, la corte determinó que era apropiado que la mujer terminara de cumplir su sentencia en reclusión en un convento en Malonne, una ancestral población belga.

 

Se impusieron ciertas restricciones como que sus salidas deberán ser estrictamente supervisadas por las monjas y oficiales custodios, no debe tener contacto con los familiares de sus víctimas y se le prohibió prestar declaraciones a la prensa o dar entrevistas sobre los homicidios.

 

Pese a esas restricciones, los padres de las niñas que murieron condenan la decisión pues señalan que la mujer nunca dio muestras de arrepentimiento por sus crímenes, pero que ahora vivirá casi en libertad y a 60 kilómetros de donde ellos residen.

 

Se trata de una conmutación de sentencia un tanto peculiar que fue intentada en el pasado cuando se solicitó la reclusión de Michelle Martin en un convento en Francia, país que se negó a aceptarla.

 

Solo el tiempo dirá si el cambio de lugar de reclusión fue benéfico para Martin y para la sociedad en general.

 

 

Más información BBC

 

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