La Corte Suprema de la Gran Bretaña resolvió este miércoles a favor de la extradición del fundador de Wikileaks, Julian Assange, a Suecia, donde es requerido por delitos de abuso sexual.

 

Sin embargo, gracias a un tecnicismo legal, el traslado de Assange a Estocolmo se ha detenido por lo menos dos semanas más.

 

La Corte británica debía resolver si el fiscal general de Suecia era una autoridad judicial competente para solicitar la extradición. Por votación de cinco a favor y dos en contra, la Corte determinó que el fiscal era una autoridad competente para solicitar la extradición y por tanto se trataba de un proceso legal.

 

Una abogada de Julian Assange, sin embargo, solicitó un período de dos semanas antes de la extradición porque señaló que la Corte había resuelto sobre un tema que no había sido planteado por ninguna de las dos partes, la fiscalía sueca y la defensa, y que se refería a la interpretación que bajo la Convención de Viena se da a la frase de “autoridad judicial”.

 

Los abogados de Assange llevaron el caso de la extradición ante la Corte basados en que de acuerdo con las leyes británicas las solicitudes de extradición tienen que ser solicitadas por un juez y no por un fiscal. Argumentaron que ello violaba sus derechos puesto que la extradición era solicitada por la misma persona que presentaba la acusación en su contra.

 

Se trata de una maniobra que de acuerdo con expertos en derecho británico tiene pocas posibilidades de éxito, pero que otorga a Assange más tiempo para retrasar su extradición a Suecia.

 

Con este nuevo argumento, el equipo de abogados defensores de Julian Assange tiene siete días para apelar esta decisión ante la Corte Europea de Derechos Humanos, aunque se considera muy poco probable que este tribunal se pronuncie en contra de la extradición.

 

Julian Assange se encuentra luchando la extradición a Suecia pues se ha dado a conocer que los Estados Unidos han preparado ya un caso en su contra para acusarlo de espionaje por la filtración de documentos confidenciales. De acuerdo con esta información, filtrada por Wikileaks, si Assange fuera extraditado a Estados Unidos, ya sea de Gran Bretaña, Suecia o su nativa Australia, podría enfrentar acusaciones con penas de cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad.

 

Pese a que cuenta con varios seguidores, a medida que pasa el tiempo las opciones de Julian Assange para evadir su encuentro con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos se cierran, tanto desde el punto de vista legal como económico pues ha tenido que hacer grandes erogaciones para pagar su defensa y no está recibiendo ganancias pues empresas de cobro en línea han cerrado sus operaciones con Wikileaks.

 

 

Más información NY Times

 

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