En Nueva York una familia con un hijo autista está demandando a su casero para que les permita tener un perro, porque según estudios recientes se ha demostrado el poder curativo d estos animales para las personas con autismo.

 

El casero y la junta del condominio exigió ciertas condiciones para que tuvieran al perro que hacían casi imposible que la familia se hiciera de un animal. Por ejemplo, exigía que el perro no fuera dejado solo más de dos horas, que subiera y bajara por el elevador de servicio y que contrataran un seguro por un millón de dólares por daños que pudiera ocasionar.

 

Todo esto valió no solo para exigir el permiso para tener el perro por orden judicial, sino  también para obtener una compensación económica por discriminación contra su hijo, basados en la ley de Americanos con Discapacidad.  

Fuente New York Times 

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