El 21 de octubre hubo un paro de 3 horas en la mayoría de los juzgados de España, como una medida de apoyo que los funcionarios judiciales, principalmente los secretarios, tomaron en apoyo de su compañera Juana Gálvez quien fue sancionada por negligencia.
El caso radica en que por negligencia o por el cúmulo de trabajo, según el punto de vista, ni el juez ni la secretaria judicial ejecutaron la sentencia en contra de un hombre que había sido acusado de abusar sexualmente de su hija de cinco años, y que al seguir libre tuvo la oportunidad de efectuar el homicidio de otra niña, el cual pudo haber sido evitado. Por supuesto que por las circunstancias, se trató de una muerte que conmocionó a la nación.
Juana Gálvez fue sancionada con una suspensión de dos años sin goce de sueldo, mientras que el Juez responsable del juzgado obtuvo una sanción menor consistente en una multa.
Por ello los funcionarios del Poder Judicial han protestado en apoyo de su compañera pues consideran que la sanción es excesiva, en vista de que el Poder Judicial carece de los recursos humanos y materiales pertinentes para llevar a cabo sus labores. Por ejemplo, el juez titular del caso alega que tienen una excesiva sobrecarga de trabajo ya que en la actualidad está encargado de dos juzgados.
Tras el paro judicial, que a decir de algunos abogados no presentó un caos diferente del que se vive diariamente en los juzgados, los secretarios judiciales han solicitado que el Ministro de Justicia sea también sancionado y removido de su encargo por no haber proporcionado los medios para una reforma judicial que a su vez hubiera provisto de los medios a los juzgados para que este tipo de negligencias y errores no se siguieran presentando.
Pero España no es el único país que pasa por una crisis del poder judicial. En Colombia también se presentó una huelga judicial en búsqueda de mejoras salariales para los funcionarios.
Debido a esa huelga se han dejado de juzgar y de decidir muchos casos, por lo que el Presidente Uribe, en una acción que fue criticada por muchos, decretó el estado de excepción con lo que se adjudicó atribuciones para nombrar funcionarios judiciales e incluso facultar a los notarios públicos para que decidan en ciertos casos de menor cuantía.
Y en Gran Bretaña, si bien no se dio una huelga como tal, los funcionarios judiciales también han protestado por el bajo presupuesto que se otorgó para el cumplimiento de las funciones para la impartición de justicia y también se presentaron casos de demora en diversas resoluciones.
Llama la atención que por diversas razones, que al final convergen en una sola y que es la falta de recursos, se estén presentando estas crisis en el Poder Judicial. ¿Será que ha llegado el momento por parte de los gobiernos de mirar a fondo al Judicial y procurar reformas? Finalmente es un Poder, que sin bien olvidado por muchos, es el último responsable de la aplicación de las leyes.
Para México es una excelente oportunidad de mirar al mundo y adelantarnos en la modernización de los juzgados (muchos de los cuales no tienen siquiera sistemas de cómputo), porque de otra manera ni las leyes más estrictas ni las mejores policías van a lograr una reducción del delito si llegados al juicio y ejecución de sentencias seguimos varados en las máquinas de escribir Olivetti y las “propinas” a los funcionarios.
Fuente abc.es

