El pleito entre la heredera de L’Oréal, Lilliane Bettencourt, y su hija, Francoise, ha llegado a las más altas esferas políticas de Francia en lo que los medios han nombrado como el Affaire Bettencourt.
Todo inició con la intención de la hija de declarar en estado de interdicción a su madre, tras haber regalado a su amigo, el fotógrafo Francoise-Marie Banier, más de 500 millones de dólares, alegando que su madre estaba incapacitada mentalmente para tomar ese tipo de decisiones. Por esta razón la hija, Francoise Bettencourt-Meyers, denunció penalmente por fraude a Banier, juicio que fue aplazado este jueves tras haberse dado a conocer historias de sobornos y evasión de impuestos.
Las cosas tomaron este cariz cuando se dieron a conocer grabaciones ilegales de conversaciones de la señora Bettencourt con su asesor financiero, en donde se habla de una cuenta secreta en Suiza con $98.3 millones de dólares y de la cual el gobierno francés no tiene conocimiento puesto que se trata de un dinero que no aparece en la declaración de impuestos de la heredera del emporio de productos de belleza.
Además, en esas grabaciones se hace referencia a pagos realizados a dos ministros del gobierno de Sarkozy, uno de ellos el ministro del trabajo, Eric Woerth, para evitar que el gobierno revisara las cuentas de la señora Bettencourt.
Previo al cargo que ocupa actualmente, Woerth fue ministro de presupuesto y es el actual tesorero del partido político en el poder, el UMP, además de que su esposa, según se reveló en las grabaciones, fungió como representante del asesor financiero de Lilliane Bettencourt.
Tanto los abogados de Bettencourt como de Banier acusan de que debido a la revelación de estas grabaciones y al alcance mediático que ha tenido, el juicio no podrá ser imparcial, aunque para la hija las cosas son diferentes porque había tratado de llevar a juicio el caso desde hace dos años y medio sin haber tenido éxito.
El juicio fue aplazado indefinidamente mientras se decide si se incorporan como pruebas las grabaciones, lo cual es altamente improbable en vista de que se trata de escuchas ilegales.
Mientras, el actual ministro de presupuesto francés declaró que investigará las cuentas de su predecesor Eric Woerth, quien hasta el momento, sigue formando parte del gabinete.
Fuente CNN.com
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