Muñeco en la nieve

El Tribunal del Distrito de Bergen, Noruega, sentenció a un joven de 21 años a 30 días de prisión por haber lanzado bolas de nieve a los oficiales de la policía que intentaban disgregar a los asistentes a una fiesta.

Los hechos ocurrieron en abril de 2017 cuando la policía acudió a un llamado por el ruido y desorden que jóvenes asistentes a una fiesta habían provocado. Tras haberlos llamado varias veces a abandonar la casa donde se celebraba la fiesta, los jóvenes decidieron responder con el lanzamiento a los policías de botellas, piedras, macetas y bolas de nieve.

“Nunca había visto peleas de esta naturaleza en una fiesta”, declaró el oficial que respondió al llamado, Jon Endre Skeie.

Siete jóvenes fueron aprendidos por la policía. El que fue sentenciado la semana pasada fue imputado por haber cometió actos de violencia en contra de la autoridad al haber lanzado bolas de nieve y haber mordido a un oficial.

“La violencia en contra de los oficiales es un delito serio y es ilegal. Es posible imponer multas en circunstancias menos graves, pero en este caso estábamos más allá de eso”, declaró a los medios locales el abogado de la policía Kjetil Linge Tomren.

El joven procesado negó las acusaciones y dijo no recordar la secuencia de los eventos: “Lo sucedido no es algo que normalmente haría. La intención no era lastimar a alguien, sólo alejarme de la policía”, declaró ante el tribunal conforme el artículo del medio local NRK.

Su abogado defensor, Jostein Alvholm, solicitó una sentencia de 20 a 30 días de prisión. Finalmente fue sentenciado a 30 días, pero como estuvo 21 días detenido, este tiempo ha sido descontado del que pasará tras las rejas. Además, fue condenado a pagar gastos legales.

“No veo razón para un castigo más severo desde que lo más importante aquí es, generalmente, un efecto preventivo”, pidió al tribunal el abogado Alvholm.

El sistema penitenciario noruego se fundamenta en la premisa de que los reos deben estar en un ambiente humano y cálido que les permita no olvidarse de su humanidad y poder salir a rehacer sus vidas y reintegrarse en la sociedad. Así, la pena máxima de prisión es de 21 años, aunque en casos en que se considere que el reo sigue siendo un peligro puede extenderse la reclusión. Es probablemente lo que sucederá a Anders Breivik, responsable de la masacre de julio de 2011.

Conforme con los medios, desórdenes como el que protagonizó este joven no se han vuelto a presentar pese a las fuertes nevadas que han ocurrido durante este invierno en el país nórdico.

Más información thelocal.no

Se permite la reproducción parcial o total con crédito a miabogadoenlinea.net

miabogadoenlinea.net

Pin It