En el proceso que se lleva en contra de un ex policía de los Países Bajos, acusado de haber vendido información a grupos de delincuencia organizada, este lunes compareció el acusado quien negó las imputaciones presentadas en su contra.
Identificado como M., el ex funcionario de la policía es acusado de haber recibido y lavado 79,000 euros que recibió de grupos de delincuencia organizada a los que cobraba una “suscripción” de 5,000 euros al mes por entregarles información confidencial contenida en los sistemas de la policía a los que tuvo acceso..
El procesado trabajó seis años en la policía, hasta septiembre de 2015 cuando fue detenido por sus supuestos vínculos con el crimen organizado.
En el marco de la investigación se encontraron 4,000 euros en efectivo en su domicilio, pero él alegó que el dinero procedía de un negocio que había hecho en Ucrania, país de donde es originaria su novia, y que en ese país las transacciones en efectivo son usuales.
Como parte de su defensa sostiene que gran parte del dinero que se atribuye obtuvo del crimen organizado, proviene de un préstamo de 60,000 euros que su novia le hizo, pero ha declarado que no sabe de dónde obtuvo ella el dinero.
“Es normal en Ucrania el tener grandes cantidades de dinero en efectivo”, declaró M. “Nadie pregunta de dónde viene. Si alguien compra un Bentley en Ucrania, sus vecinos piensan que está haciendo buenos negocios. En los Países Bajos van y le piden a la policía que investigue de dónde obtuvo el dinero”.
Así, expone que la unidad de asuntos internos de la policía, Rijksrecherche, ha malinterpretado los hechos.
Como parte de su declaración ante el tribunal, el ex policía dijo que debido a la publicidad que este caso ha recibido ha sido un obstáculo en sus esfuerzos para empezar un negocio de comunicaciones y seguridad privada en Ucrania.
Asimismo, sostuvo que su despido de la policía es materia de otro proceso legal.
Tras la detención de este sujeto se conoció que era uno de los más de 100 empleados de la policía que fueron contratados y a los que se concedió acceso a información confidencial, sin haber aprobado los controles de confianza. Esta información puso en duda el sistema bajo el que funciona el departamento de personal de la policía neerlandesa.
Para Gerard Bouman, quien fue jefe de la policía, M. es “la peor manzana podrida en años”.
Más información dutchnews.nl
miabogadoenlinea.net
Se permite la reproducción parcial o total con crédito a miabogadoenlinea.net

