Balanza, mazo y birrete

Ante el Tribunal Superior de Johannesburgo, Sudáfrica, se está desarrollando un interesante proceso en el que se recurre la constitucionalidad del artículo que dispone que los delitos de abuso sexual a menores de edad, diferentes de la violación, prescriben a los 20 años. El caso es presentado por ocho víctimas de Sidney Frankel, millonario fallecido en marzo de 2017, y que debido a la prescripción del delito no han podido presentar su caso penal.

Sidney Frankel, corredor de la bolsa de valores y reconocido miembro de la alta sociedad sudafricana, fue acusado por ocho personas de haberlas molestado sexualmente cuando eran menores de edad, en las décadas de los setenta y ochenta. Su caso, sin embargo, no prosperó debido a la vigencia de la sección 18 de la Ley de Procedimiento Penal de Sudáfrica que dispone que los delitos de abuso y molestia sexual, diferentes de la violación, prescriben a los 20 años de haber sido cometidos.

El millonario murió a los 68 años de edad el pasado mes de marzo víctima del cáncer. Sin embargo, este proceso relacionado con sus actos ha continuado puesto que se revisa la constitucionalidad del artículo procesal que establece la prescripción de los delitos antes mencionados.

Las ocho víctimas están siendo representadas por el abogado Anton Katz quien sostiene que la dignidad de sus representados ha sido violada por la sección 18 de la Ley del Procedimiento Penal al no haberles permitido que un tribunal decidiera sobre el caso que presentaban.

Ante la juez Clare Hartford, el abogado Katz sostiene que la ley hace diferencia entre menores de edad que han sido violados y quienes han sufrido otro tipo de abuso sexual, pero que no es tipificado en la ley como violación.

Para apoyar el caso se han presentado tres amicus curiae por parte del Centro Legal de Mujeres, la Clínica Teddy Bear y Abogados por los Derechos Humanos.

También se espera que presenten argumentos el Ministerio de Justicia y Servicios Penitenciarios, así como los herederos de Sidney Frankel.

Sidney Frankel fue miembro del patronato del hogar infantil Arcadia de Johannesburgo y frecuentemente invitaba a niños del hogar a su casa a nadar. Una de las ocho personas que acusan al millonario fue residente de dicho hogar.

Más información livetimes.co.za

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