Integrantes de la tribu Baka en Camerún

Esta semana, la organización Survival anunció que Suiza, como país miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OECD por sus siglas en inglés, ha aceptado revisar las prácticas de la organización ecologista World Wild Fund for Nature, WWF, respecto de la violación a los derechos humanos de miembros de la tribu Baka en Camerún.

La queja fue presentada por Survival a la OECD en febrero de 2016. Survival es una organización internacional que vela por los derechos de los pueblos indígenas y tribales. “Somos la única organización que los defiende en todo el mundo. Los ayudamos a defender sus vidas, proteger sus tierras y decidir su propio futuro”, se lee en su sitio web.

La queja fue presentada con fundamento en la Guía para Empresas Multinacionales, Guidelines for Multinational Enterprises, emitida por la OECD en la que se hacen recomendaciones para prácticas comerciales responsables. La adhesión a esta guía por parte de los diferentes países les obliga a establecer Puntos Nacionales de Contacto para velar que las empresas y corporaciones apliquen las recomendaciones.

Como Camerún no es miembro de la OECD, la petición de revisión de prácticas fue solicitado al Punto Nacional de Contacto de Suiza, país donde está el domicilio legal de WWF. El que se haya aceptado revisar a esta organización es importante porque es la primera vez que se verificarán las acciones de una organización sin fines de lucro bajo las reglas con las que operan las grandes empresas multinacionales.

En su denuncia, Survival cita numerosos ejemplos en que los grupos establecidos por el WWF para combatir la caza furtiva ejercen abuso violento y acoso en contra de los miembros de la tribu Baka o “Pigmeos” de Camerún. Además, acusan, WWF no ha buscado consentimiento previo e informado de las tribus sobre planes de conservación en sus tierras ancestrales.

Los grupos que combaten a los cazadores furtivos son financiados por WWF y las tribus que se ubican en la Cuenca del Congo, como los Baka, han denunciado actos de arresto, agresión, tortura e incluso homicidios a manos de estos grupos durante los últimos 20 años.

“[Los escuadrones anti cazadores furtivos] golpean a los niños, así como a mujeres mayores con machetes. Mi hija todavía no se recupera. Ellos la hicieron acuclillarse y la golpearon por todos lados -su espalda, su trasero, por todos lados- con un machete”, declaró un hombre Baka a Survival.

En dos cartas abiertas, los Baka ya han pedido a los conservacionistas que les permitan permanecer en sus tierras. “Los proyectos de conservación necesitan tener clemencia en la forma en que usamos la selva…porque nuestras vidas dependen de ello”.

Si bien WWF ha negado violar los derechos humanos de los miembros de las tribus, no ha negado financiar, entrenar y equipar a los escuadrones que combaten la caza furtiva.

Sobre este tema, Stephen Corry, director de Survival, declaró: “El que la OECD haya admitido nuestra queja es un paso gigantesco para las personas vulnerables. Ellos ya pueden usar la Guía de la OECD para tratar de detener a las corporaciones que cabalgan sobre ellos, pero esta es la primera vez que han admitido que las reglas también se aplican a ONG de escala industrial como WWF. El trabajo de WWF ha llevado décadas de dolor para las personas tribales de la Cuenca del Congo. No han hecho nada efectivo para resolver las preocupaciones de miles de personas tribales desposeídas y maltratadas debido a sus proyectos. Eso debe cambiar. Si WWF no puede asegurar que esos esquemas cumplen con las normas de la ONU y de la OECDE, simplemente no deben estar financiándolos. Pese al importante trabajo que estén haciendo en otros lugares, nada excusa que financien abusos a los derechos humanos. Las grandes organizaciones conservacionistas deben parar su colusión con el robo de tierras tribales. Las personas tribales son los mejores conservacionistas y guardianes de la naturaleza. Deberían estar al frente del movimiento ambiental”.

No es la primera vez que Survival intenta detener avisos usando la Guía de la OECD. En 2008 presentó una queja en contra de le empresa minera británica Vedanta Resources que pretendía explotar territorio de los Dongria Kondh en la India, sin su permiso. En ese caso la OECD concluyó que la empresa estaba incumpliendo los parámetros de la guía.

Sin duda un tema interesante que nos presenta otra cara de la moneda de organizaciones no gubernamentales, que algunas veces, al pretender la consecución de sus objetivos, pasan de largo y por encima de leyes y de derechos.

Más información survivalinternational.org

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen de survivalinternational.org