Mural de Banksy en Clacton-on-Sea

La semana pasada se iba a publicar en la revista científica Journal of Spatial Science un estudio en el que, siguiendo la técnica de perfil geográfico, investigadores de la Universidad Reina María de Londres, QMUL por siglas en inglés, descubren la identidad del artista del grafiti Banksy. Sin embargo, el equipo legal de este artista anónimo pidió que se retuviera la publicación.

Del tema no se sabe mucho, como tampoco se sabe mucho de la identidad de Banksy, y aunque se reporta que los abogados del artista no cuestionaron el contenido del artículo, sí cuestionaron los términos en que el mismo iba a ser promocionado en un comunicado de prensa, de acuerdo con Taylor & Francis, el grupo que publica la revista. Así, el estudio fue publicado en línea este jueves, sin haberse cambiado una línea de su contenido original, pero el comunicado de prensa sobre su publicación ha sido desechado.

Los científicos que hicieron el estudio, y quienes dicen ser fans de Banksy, usaron la técnica de perfil geográfico que es una técnica estadística originada en la Criminología que toma como referencias lugares o ubicaciones, como, por ejemplo, escenas del delito, para encontrar zonas de relevancia que pueden ser puntos de partida de la actividad que está siendo mapeada. Estas zonas de relevancia pueden luego ser usadas para una nueva búsqueda o para emitir una lista de sospechosos.

La técnica se utiliza en Criminología, pero en fechas recientes ha empezado a ser usada en otros campos como en la Biología donde ha probado su utilidad para encontrar los brotes de enfermedades infecciosas. Es la primera vez, sin embargo, que se utiliza para encontrar la identidad secreta de una persona.

Con la información sobre las obras del artista del grafiti aparecidas en Bristol y Londres, los investigadores encontraron que solo una persona puede ser el elusivo artista: Robin Gunningham, un hombre de quien solo se sabe que estudió en una escuela pública en Bristol, Inglaterra, y cuyas características -hombre, blanco, de cuarenta y tantos años- concuerdan con las del artista.

En 2008, el periódico Mail on Sunday había publicado que Banksy era Robin Gunningham, lo cual fue desmentido por el artista. Sin embargo, los datos de este estudio parecen confirmar esa hipótesis.

“Lo que había pensado era obtener los 10 sospechosos más factibles, evaluarlos y no nombrar a ninguno…pero rápidamente se hizo aparente que solo hay un sospechoso serio y todos saben quién es”, dijo uno de los autores del estudio, el biólogo Steve Le Comber. “Si googleas Banksy y Gunningham se obtienen como 43,500 entradas”.

Para el doctor Le Comber y el criminólogo canadiense Kim Rossmo, coautor del estudio, realizar este análisis era importante para probar la técnica en otros campos de investigación y han dicho que podría probar su eficacia en la investigación de actos relacionados con el terrorismo, por ejemplo.

Steve Le Comber opina que su estudio no desenmascara a Banksy y cree que, con o sin estudio, sería “sorpresivo” que no fuera Gunningham, pero es “interesante que el estudio ofrece apoyo adicional” a esta hipótesis.

Comentando sobre el estudio, Spencer Chainey, del University College London, dijo que el mismo es intrigante y una aplicación “perfectamente legítima” de la técnica, aunque considera que el estudio pudo haber sido más preciso en ciertos aspectos.

“Revisaron toda la información sin considerar las características temporales de la misma. No pienso que necesariamente tienen a la persona correcta. Solo pienso que hay más que pudieron haber hecho para afinar el análisis”.

Por varias razones, entre ellas su anonimato, quizá la menos importante, Banksy ha ganado notoriedad no solo en el mundo del arte, manteniendo una actitud despreocupada sobre los derechos de autor y alentando la reproducción de su trabajo por parte de la gente para su propia diversión personal.

Más información bbc.com

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