Lindsay Lohan sigue dando de que hablar en las noticias judiciales.
Ahora no se trata de conducir un vehículo en estado de ebriedad, sino que la acusan de haber robado un collar de oro, único en su especie, con un valor de $2,500 dólares.
La joyería de Venice, en Los Ángeles, California acusa a la actriz de 24 años de haber sustraído la pieza y dicen tener evidencia de ello en un video de la actriz en su tienda el 22 de enero de este año, cuando desapareció el collar, y una fotografía de ella días después llevando el mismo.
La actriz se presentó a la audiencia donde se declaró inocente de los cargos, aunque el juez aprovechó la oportunidad parta recordarle que ella también está sujeta al sistema legal y pedirle que no tentara a su suerte. Despúes de ello fijó la fianza en $20,000 dólares por el delito de robo y en otros $20,000 porque también está acusada de desacato de la probatoria de 2007 impuesta tras conducir en estado de ebriedad. De ser encontrada culpable del delito de robo, LiLo podría ser condenada hasta a tres años y medio de prisión.
No es la primera vez que se investiga a la actriz por robo. En junio de 2009 su nombre figuró en la lista de sospechosos de haber sustraído unos aretes y un collar valuados en $500 mil dólares y que la actriz utilizó para unas fotografías realizadas para la revista Elle.
Esperemos que la estrella descendente de Lohan no termine en el suelo, aunque lamentablemente hacia allá se dirige a una velocidad vertiginosa.
Más información NY Daily News
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