Arantxa Sánchez Vicario, la exitosa tenista española, galardonada con el premio Príncipe de Asturias de 1998, fue condenada por el Tribunal Supremo a pagar 3,5 millones de euros a hacienda (5.1 millones de dólares aproximadamente).

El fisco español la acusó de no haber pagado sus impuestos entre 1989 y 1993, período en que se calcula que la atleta ganó 3.6 millones de euros al año. En un litigio que duró 14 años, la tenista se defendió con el argumento de que su residencia oficial estaba en Andorra y que como tal su obligación de pagar impuestos era por una cuota menor a lo que corresponde a los residentes en España. Para acogerse a dicha reducción impositiva se tiene que vivir por lo menos 183 días del año en Andorra.

Pero una sub inspectora de hacienda se cruzaba frecuentemente con la famosa tenista en Barcelona, además de que lograron obtener pruebas de su residencia cotidiana en su casa localizada a las afueras de la capital catalana, consistentes en ropa enviada a la lavandería, correspondencia y el dicho de un cocinero que preparaba diariamente los alimentos para la familia.

La “argucia” que Sánchez Vicario pretendió demostrar ante el tribunal ya no puede operar en vista de una nueva ley que evita que se pierda residencia española para efectos fiscales cuando la persona busca su residencia en el extranjero, por un período de cinco años.

Arantxa Sánchez Vicario no es la única que debe una millonada a la hacienda española. La cantante Ana Torroja, ex integrante de mecano, también está inmersa en un problema legal por evasión fiscal.

Fuente El País

 

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