Cuando leí sobre Neil Harbisson, un artista británico que por una enfermedad llamada acromatopsia por la cual no puede ver colores, lo que más me llamó la atención fue la frase de que se trata del primer Cyborg reconocido oficialmente por un gobierno.

 

Neil Harbisson conoce los colores gracias a un aparato que lleva en la cabeza y que es  una cámara web, una computadora y unos audífonos que mediante un software que traduce las vibraciones del color, le permite oír los colores y de esta manera conocerlos y plasmarlos en su obra.

 

Y así, un artista plástico que solo ve la escala de grises pudo conocer los colores y gracias a su antena plasmar en un lienzo los colores de una sinfonía de Rachmaninov, por ejemplo.

 

Suele presentarse como el primer Cyborg reconocido oficialmente por un gobierno porque cuando pretendió renovar su pasaporte en 2004, la oficina británica encargada de expedirlos le dijo que no podía tomar su fotografía con su cámara en la cabeza.

 

Así que empezó la correspondencia entre Harbisson y la oficina británica de pasaportes en donde le explicó que el aparato era parte de su cuerpo. Cuando logró demostrarlo suficientemente, se le permitió la toma de fotografía oficial con la cámara y eso, a juicio de él y de sus seguidores, es el reconocimiento oficial del gobierno británico de que es un Cyborg.

 

Ignorante del tema, busqué información porque supuse que además de la fotografía debía decir en el pasaporte que Harbisson no era ni hombre ni mujer sino un Cyborg, es decir, que no era persona sino un híbrido máquina/hombre, que es lo que los científicos que acuñaron el término pretenden señalar pues Cyborg es acrónimo de cibernético (en inglés) y orgánico. Eso hubiera sido un reconocimiento oficial de que Harbisson no es persona, sino un Cyborg, estilo Terminator.

 

Pero no. El pasaporte contiene los mismos datos que los de cualquier otro británico y solo está su fotografía con su cámara colgando enfrente de su cara.

 

En mi indagación leí otro artículo sobre otra persona que clamaba ser el primer Cyborg, un científico británico que en 2002 empezó a utilizar un brazo mecánico. ¿Porque él no fue el primer Cyborg reconocido por el gobierno? Creo que la respuesta está en el hecho de que para el pasaporte solo se necesita la fotografía de la cara, así que como el brazo mecánico no supuso obstáculo en la tramitación del pasaporte de este científico, se perdió el haber sido el primer Cyborg “reconocido oficialmente por un gobierno”.

 

No tengo muy claro si un implante coclear entre en la categoría de los Cyborg, pero si es así, son miles de personas quienes andan por el mundo con su chip y su imán pegado a la cabeza, pero como probablemente el cabello tapa el aparato, también se perdieron la oportunidad de rebatirle al gobierno que el implante es parte de su cuerpo y alcanzar así la categoría de Cyborg.

 

Neil Harbisson es una persona a quien la tecnología ha ayudado en la persecución de su sueño, ser un artista, y a quien su artilugio en la cabeza ha ayudado en la mercadotecnia de su obra, pero la realidad es que por el momento legalmente seguimos siendo solo humanos porque todavía no existe la categoría legal de Cyborg.

 

 

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