Crucifijos colgarán en oficinas de gobierno de Baviera

Crucifijo en pared

Como un supuesto “compromiso con la identidad bávara y cultura”, el ministro presidente del estado federado alemán de Baviera firmó la orden de que en todas las oficinas públicas se colgara un crucifijo.

El ministro presidente que emitió esta inusual orden es Markus Söder del partido Unión Social Cristiana. Tomó posesión del cargo el pasado mes de marzo y esta disposición es la primera en ser ejecutada cuando ante el parlamento del estado anunció que los crucifijos son obligatorios en todas las oficinas del gobierno.

Esta regla fue aprobada por el gabinete de Baviera e iniciará vigencia el próximo 1º de junio. Sólo aplica a las oficinas de gobierno estatales y no a las federales ubicadas en el estado, ni a las oficinas municipales.

Pese a que el crucifijo siempre se ha interpretado como un símbolo del cristianismo, Söder ha declarado que no debe tomarse por tal, sino como un “compromiso con la identidad bávara” y una “huella cultural”.

“La cruz no es un símbolo de religión”, dijo. “Esto no es violatorios del principio de neutralidad”, aseguró. Un punto de vista que seguramente tendrá que defender ante los tribunales.

La medida fue bien recibida por el partido de extrema derecha, Alternativa por Alemania, aunque otros partidos manifestaron preocupación por razones electorales ya que, en 2016, casi nueve millones de los casi 12.8 millones de habitantes de Baviera eran miembros de la iglesia, siendo este el estado con más católicos en Alemania.

Así, el líder del Partido Demócrata Libre, Christian Lindner, dijo: “La forma en que Markus Söder y su partido permanentemente instrumentalizan la religión con propósitos partidistas es una reminiscencia de Erdogan (el presidente de Turquía). ¡La Ley Fundamental no tiene religión!”.

Por su parte, Sigi Hagl, del Partido Verde, dijo: “En lugar de colgar crucifijos en las paredes de las autoridades, deberían hacer más justicia a la responsabilidad cristiana de mostrar misericordia y caridad todos los días en la vida política”.

Los medios han destacado que, si bien Söder dijo que los crucifijos no tienen simbolismo religioso, el que colgó en su oficina sí lo tiene pues se trata de una cruz que le fue obsequiada por el antiguo cardenal de Múnich, Friedrich Wetter, quien, además la consagró.

Cuando una madre llevó al gobierno de Italia ante la Corte Europea de Derechos Humanos por la existencia de crucifijos en las aulas de las escuelas públicas, el gobierno también se defendió con el argumento de que es un símbolo cultural y no religioso. Eventualmente la Corte concedió la razón a la madre y ordenó al gobierno italiano a bajar los símbolos de la cristiandad, pero en 2011 la Gran Sala concedió la razón al gobierno italiano para beneplácito del Vaticano.

Más información thelocal.de

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Additional information