Suprimen vedas para el aprovechamiento de las cuencas hidrológicas Río Actopan y Río La Antigua

Río La Antígua, Veracruz

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el 7 de junio se publicaron diez decretos que suprimen las vedas existentes en distintas cuencas hidrológicas del país y se establecen zonas de reserva de aguas superficiales para los usos doméstico, público urbano y ambiental o para conservación ecológicas.

Se dice que con esta decisión se reservarán volúmenes de agua suficiente para el abastecimiento de las necesidades básicas para las siguientes generaciones durante los próximos 50 años, y se conservará la conectividad hidrológica entre las cuencas de cada una de las regiones asegurando el flujo del agua que sostiene a más de 20 mil especies de nuestra flora y de nuestra fauna.

La reserva es un volumen de agua en una cuenca destinado exclusivamente para protección de la naturaleza y consumo humano. Su determinación estuvo a cargo de equipos multidisciplinarios, coordinados por el Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund, WWF) y la Comisión Nacional del Agua.

“Estos decretos representan una visión de futuro ya que plantean un camino sustentable para estas cuencas, que evitará la grave sobrexplotación, contaminación y escasez que vivimos en otros muchos ríos del país”, dijo Jorge Rickards, Director General de WWF México. El WWF es la mayor organización conservacionista independiente en el mundo. Su misión es detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza.

Pero cuando uno va a detalle a los decretos pareciera que son contradictorios con estos objetivos. Tomemos como ejemplo el decreto por el que se suprimen las vedas existentes en las cuencas hidrológicas Río Actopan y Río La Antigua, y se establecen zonas de reserva de aguas superficiales para los usos doméstico, público urbano y ambiental o para conservación ecológica en las mismas cuencas hidrológicas.

El artículo séptimo del decreto establece que “Los volúmenes disponibles, no comprometidos por medio de las reservas parciales… se podrán explotar, usar o aprovechar mediante título de concesión o asignación previamente emitido por la Autoridad del Agua,…”

Según los estudios técnicos realizados a los ríos, el Actopan tiene una disponibilidad media anual de agua superficial de 614 millones de metros cúbicos anuales, mientras que el de La Antigua tiene 1,789 establecidas las reservas, quedando aprovechable en cada río 303 y 750 millones de metros cúbicos de agua, y el decreto dice que se podrán explotar, sin establecer ninguna restricción.

Esto es lo que ha puesto en alerta a los ambientalistas del estado de Veracruz, que argumentan que con esta decisión se está allanando el paso para la explotación de minas a cielo abierto, que utilizan grandes cantidades de agua.

Los estudios sobre los ríos, publicados el 3 de enero de 2012, señalan que las vedas establecidas en el siglo pasado para el aprovechamiento de estos ríos por una parte “… ha detenido el desarrollo socioeconómico. No obstante la veda también ha permitido la preservación de sus ecosistemas”, por lo que se sugiere “Reformar la veda…, de tal forma que permita la asignación y concesión de las aguas nacionales superficiales para los usos doméstico, público urbano y no consuntivos en la Cuenca Hidrológica Río Actopan”.

Pero en los decretos no se hace mención de los “usos no consuntivos”. Los usos que le da el hombre al agua son consuntivos o extractivos y no consuntivos o no extractivos.

Consuntivo o Extractiva, son los que extraen el recurso de su ubicación natural, lo utilizan para sus fines y luego lo vierten en un sitio diferente, reducido en cantidad y con una calidad distinta. Se saca el agua de su cauce natural y no es devuelta, por ejemplo . Estos usos son actividades agropecuarias, abastecimiento público, industrial y para uso termoeléctrico.

Los No Consuntivo o No Extractiva, el agua se usa en el mismo lugar en que se encuentra y después es devuelta al medio del cual ha sido extraída, aunque no al mismo lugar. En ocasiones esta agua puede presentar diversas alteraciones fisicoquímicas y biológicas en función del uso que se le haya dado. El ejemplo más representativo es el urbano -doméstico y espacio público-, que aporta una gran concentración de materia orgánica por lo que el agua se debe tratar en una depuradora antes de devolverla al medio. Hidroeléctricas, recreativos o de navegación, también son ejemplos de este tipo de uso.

En este análisis simple se podría concluir que los ecologistas tienen razón.

Parece que faltan explicaciones sobre estos decretos.

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