Después de 8 años se define que la virgencita de Distroller no es plagio

Imágenes de la virgen por Distroller

En 2011 la artista Mercedes Gertz Loizaga inició un proceso legal por plagio en contra de Amparo Serrano Espinosa, girando la demanda en torno de la imagen caricaturizada de la figura de la Virgen de Guadalupe, la conocida como "Virgencita plis" de Distroller.

En 1996, Gertz Loizaga realizó una serie de obras a las que denominó “Guadalupana Niña” y el 23 de mayo de 1996 las registró en la entonces Dirección General del Derecho de Autor, actual Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) y el  Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Por su parte, Amparo Serrano Espinosa registró el 26 de febrero de 2007 y el 30 de enero de 2008 ante el INDAUTOR y el IMPI una serie de obras, las cuales son conocidas como “distroller” que incluyen la imagen de la “Virgencita plis”.

En 2010 Gertz Loizaga presentó demanda en contra del INDAUTOR, el IMPI y Amparo Serrano Espinosa en la que reclamó el reconocimiento de la calidad de autor primigenio, el reconocimiento de derechos morales sobre sus obras y la cancelación de los registros a favor de Serrano Espinosa.

En junio de 2014, el Juez Noveno de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, por un lado, declaró improcedente el reconocimiento de la calidad de autor primigenio a Gerts Loizaga; y, por otro, condenó al IMPI y al INDAUTOR a la cancelación de las obras registradas por Amparo Serrano Espinosa.

Serrano Espinosa promovió apelación y en marzo de 2015 el Tercer Tribunal Unitario en Materia Civil y Administrativa del Primer Circuito, por un lado, declaró improcedente la cancelación del registro ante el IMPI de sus obras y, por otro, confirmó la cancelación del registro ante el INDAUTOR.  Inconformes, ambas partes promovieron juicios de amparo.

En marzo de 2016, el Decimosexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito concedió a Serrano Espinosa el amparo para que se fundara y motivara la cancelación de los registros y señaló que, debido a que las obras denominadas “Guadalupana Niña” son derivadas de la Virgen de Guadalupe que se encuentra en la Basílica de Guadalupe, su obra no es objeto de protección y puede ser usada libremente por cualquier persona. 

El Tercer Tribunal Unitario dictó la nueva sentencia y Serrano Espinosa promovió otra vez juicio de amparo y el caso fue atraído por la Segunda Sala.

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró que entre las obras no existe plagio: “Efectivamente ambas obras son adaptaciones caricaturizadas de la Virgen de Guadalupe, a efecto de plasmar a ésta como niña, pero como ya se indicó, dicho aspecto es una idea que carece de protección por disposición expresa de la ley, y si bien ambas obras coinciden en la forma, distribución de la imagen y posición de sus componentes, se reitera que dichos elementos se desprenden de la Virgen de Guadalupe”.

La originalidad en las obras “Guadalupana Niña”, señala el alto tribunal, únicamente consiste en la técnica de dibujo para plasmar la imagen. “Esto es, el empleo de contornos, la ausencia de color, situación que se advierte lógica, en tanto el dibujo se empleaba para ser grabado en una placa de plato”. Asimismo destaca que el estilo en los rasgos faciales, los detalles en la ropa y los destellos del halo son diferentes.

“Las obras de la señora Serrano Espinosa no actualizaron un plagio, resulta evidente, tal y como fue resuelto por el Tribunal Unitario, que ambas obras emplean técnicas de dibujo sumamente distintas: a simple vista es posible concluir que el estilo artístico, los colores o la ausencia de éstos, y la forma peculiar de plasmar los rasgos faciales, el ropaje y el halo, son disímiles en tal magnitud, que no puede actualizarse un plagio” concluye la Segunda Sala.

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