China y Los Derechos Humanos

Cuando Beijing fue aceptada como sede olímpica, China se comprometió a respetar la dignidad humana como parte de los valores olímpicos. Con ello adquirió el compromiso de respetar los derechos humanos, mejorar los servicios de educación y de salud y respetar la libertad de expresión de los medios de comunicación. 

A unos cuantos días de que inicien los Juegos, Amnistía Internacional reporta que los derechos humanos se han visto vulnerados aún más, ya que se han detenido a periodistas y a activistas pro derechos humanos, se han cancelado sitios de Internet y ha crecido el número de campos de trabajo y las golpizas en las prisiones como medios de control. 

Claro, toda historia tiene dos versiones ya que China rebate diciendo que Amnistía Internacional tiende a ver las cosas de manera negativa sin hacer caso del lado positivo de las políticas gubernamentales y económicas que han tendido a mejorar la calidad de vida de un gran porcentaje de la población.

 

Li Jianchao, vocero del gobierno declaró que espera “que Amnistía Internacional se quite los lentes opacos que ha usado por años y vea a China de una manera justa y objetiva y haga algo más constructivo”.

 Desafortunadamente para Li Jianchao, lo que sucede en China no es nada más el punto de vista de un organismo como Amnistía Internacional, sino la realidad que se va reportando todos los días: la prensa no podrá hacer uso de Internet abierto, sino solo de los sitios autorizados por el gobierno chino; los portadores de VIH no podrán ingresar al territorio; se necesitan permiso especiales para reportar de ciertos lugares como la Plaza de Tian’anmen; se deben obtener permiso chinos para conducir ya que no son válidas las licencias internacionales de manejo. Y a medida que nos acerquemos a la mágica fecha del 8/8/08 y empiecen a transcurrir los Juegos, nos iremos enterando de más cosas.  

El problema con que China no haya cumplido totalmente con su compromiso de respetar los derechos humanos al interior de su territorio, es que la comunidad internacional, iniciando por el propio Comité Olímpico Internacional, se ve comprometida. Ya Amnistía Internacional hizo el llamado a los mandatarios y autoridades de los países que visitarán China para que denuncien estas violaciones, ya que de no hacerlo, el silencio se podría entender como un apoyo tácito a las violaciones cometidas con motivo de la preparación de los Juegos Olímpicos.

Pero la realidad es que no se ha escuchado nada más por parte de la comunidad internacional. En nuestro país el silencio parece ser la norma que va a imperar. Nos quedó claro cuando, tras la petición de China, se retiró la invitación al Dalai Lama para acudir ante el Senado de la República. Además, acuden hasta representantes de la Cámara de Diputados, concretamente de la Comisión del Deporte, como representantes de ese órgano legislativo y por tanto del Estado Mexicano. (Aunque sabemos que no van a hacer política precisamente ¿verdad?)

El control estatal en China es legal, esto es, está perfectamente regulado por la ley. Y aquí va nuestra pregunta de siempre ¿es justo? Pero agreguemos otra pregunta más: el progreso económico que nos quiere demostrar China con la organización de los Juegos y que ha alcanzado a base de trato poco humano a generaciones ¿ha valido la pena? Quizá no nos corresponde a nosotros contestar, sino a los propios chinos.

Fuente BBC News

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